Las emociones en ese dramático final en el Beranger para ganarle a los misioneros se vienen sosteniendo en todos estos días. El hincha del Cele sueña despierto y palpita que en este 2015 puede dar dos saltos consecutivos, para treinta años después volver a la élite del fútbol argentino, para protagonizar el novedoso torneo de 30 equipos de la Primera A.
Este sábado a las 18.10 y bajo el arbitraje de Pablo Lunati, visitará en el estadio 15 de Abril a Unión que en este partido, ganando o hasta empatando, puede ascender. Con el mismo objetivo, los dirigidos de Ricardo Rezza viajan a Santa Fe, pese a que todavía le faltaría sumar algunos puntitos más a los 29 que ya tiene en sus posteriores duelos con All Boys de local y ante Independiente Rivadavia en Mendoza en el penúltimo capítulo del torneo.
Al margen de la enorme expectativa de la gente de Temperley, en la formación del equipo para medirse con el Tatengue habrá muchas bajas. Por ejemplo, no podrá contar con Fernando Brandán, expulsado con roja directa ante Crucero del Norte, ni tampoco con Luis López, que fue sancionado con dos fechas, que las cumplirá con Unión.
Además, a las bajas por lesiones del chico Ariel Rojas (afectado por una tendinitis) y de Leonardo Di Lorenzo (con una fractura en el quinto metatarsiano del pie derecho), se suman las dolencias que arrastran el interminable Cristian Quiñonez y el delantero Javier Grbec, quienes están casi descartados para integrar la delegación que vaya a Santa Fe.