El Gasolero se olvidó del promedio, pero no pudo pelear por el ascenso a pesar de haber conformado un plantel de jerarquía. Mientras, ell técnico Biggeri tiene asegurada su continuidad.
Cuando
arrancó la temporada, el "Gasolero" se armó para ser protagonista, con la
contratación anticipada del técnico Rodolfo Della Picca y conformación de un plantel de jerarquía. El
promedio era una preocupación y entonces, se apostó a pelear arriba para
olvidarse rápidamente de lo que ocurría abajo. Ese primer objetivo se cumplió,
pero el de pelear por el ascenso no pudo ser concretado, cuando parecía cercana
la clasificación al reducido.
Las derrotas
con Chacarita y Barracas Central sepultaron la esperanza, entonces la levantada
del "Celeste" desde la salida de Della Picca y el arribo de Aníbal Biggeri como
DT, no se pudo traducir en el premio de ir por el segundo ascenso. La clave
radicó en que el equipo nunca pudo conseguir resultados positivos en condición
de visitante, ya que en el último tramo del campeonato había conseguido varios
triunfos consecutivos en el Alfredo Berangher. Entonces, nada para festejar, pero
tampoco mucho por lamentarse, ya se dio vuelta la página y a pensar en lo que
viene.
De todas
maneras, este sábado, a las 13 y con el arbitraje de Julio Barraza, Temperley
recibe a Brown de Adrogué (el "vecino" que todavía tiene chances de entrar al Reducido) y se piensa en una buena despedida ante sus hinchas. Biggeri, que
tiene garantizada la continuidad para la próxima temporada, podrá contar con la
vuelta de Emiliano Gianunzio, quien cumplió dos fechas de suspensión por haber
llegado a la décima amarilla, y no estaría Gastón Aguirre, afectado por una
distención muscular en el muslo izquierdo.