Hace una semana que concretan distintas medidas de fuerza, lo que ha resentido la prestación de los servicio que debe brindar la comuna. Como consecuencia de ello, por ejemplo, hay sectores donde no pasan a recoger los residuos.
Un tenso clima político y gremial se vive en la Municipalidad de San Vicente desde hace una semana, a raíz de las medidas de fuerza adoptada por los sindicatos que nuclean a los trabajadores municipales. La situación repercute en los barrios y en el humor ciudadano.
El gremio viene cumpliendo desde el viernes pasado un quite de colaboración de 2 a 6 horas, lo que ha afectado distintos servicios. En los barrios se multiplican las quejas por la no prestación de algunos servicios, en algunos casos esenciales, como la recolección de residuos, que pone en riesgo la salud de la gente.
Desde el gobierno que conduce Daniel Di Sabatino, recientemente derrotado en las PASO, se explicó a través de un comunicado que "otorgar un nuevo aumento, fuera del pautado oportunamente con los sindicatos, significaría poner en riesgo el cumplimiento del Presupuesto Municipal y condicionar el comienzo de la gestión del gobierno que asuma el 10 de diciembre próximo" y recordó que "en lo que va del año, se otorgó un 30% de aumento salarial".
También ratifica que se encuentra abocado al tratamiento de los pases a Planta Provisional o Permanente, y que hay elementos, materiales, equipos y herramientas de trabajo para todo el personal, aunque en los vecinos aseguran que "cooperativistas están levantando la basura provistos sólo con guantes de goma común".
En el barrio Santa Ana, por caso, se quejan de que hace 15 días que el camión no pasa a retirar la basura.