Golpeado por las caídas ante rivales directos, Banfield, buscará recuperar con el Charro el terreno perdido en la lucha por el ascenso. Un resultado negativo podría significar el alejamiento del entrenador.
El duelo de mañana frente Deportivo Merlo será de esos que definen cosas. Si bien todavía es largo el camino hacia el ascenso, los malos resultados conseguidos por Banfield en el arranque del año hacen imperiosa una victoria en casa para seguir soñando con la vuelta a Primera. A su vez, una caída ante el Charro podría significar el fin de la era Garnero en el Sur ya que el entrenador no le encuentra la vuelta al equipo y daría un paso al costado.
Un clima tenso se vive en Peña y Arenales. Las dos derrotas consecutivas, frente a Gimnasia de La Plata y Rosario Central, rompieron la tranquilidad de un Taladro que perdió terreno en la lucha por el ascenso. Por eso, el conjunto albiverde buscará mañana desde las 17 volver a la victoria y acercarse a los puestos de vanguardia cuando reciba a Deportivo Merlo, otro equipo que llega golpeado por los malos resultados.
Pero más allá de la importancia de este encuentro en las aspiraciones de Banfield, luego de la caída en Rosario surgieron rumores sobre el alejamiento de Garnero. El técnico sabe que todavía no logró que su equipo responda adentro de la cancha y debido a esto tendría decidido renunciar si no consigue un resultado positivo ante el Charro.
De todas formas, el entrenador de Banfield evitó hablar de su continuidad y se enfocó en lo fútbolístico: "Yo estoy para hablar de fútbol y respondo todo en base a eso, del resto no hablo porque no tengo nada para decir", advirtió Garnero, quien marcó los motivos del mal momento del Taladro: "Hay una merma del rendimiento individual, notoria en algunos casos, y también perdimos la forma de ir en busca de los partidos".
Conciente de las flojas actuaciones del elenco albiverde en los últimos partidos, el técnico realizaría varios cambios para el encuentro de mañana. Si bien no confirmó la alineación titular, en el ensayo de fútbol probó con esquema diferente (pasó a un 4-3-1-2) y con tres modificaciones: Gonzalo Bettini por Gustavo Toledo, Segovia por el expulsado Marcos Galarza y Pablo López por Ricardo Noir.