Expertos en ciberseguridad alertan sobre una modalidad que permite capturar los datos de la tarjeta y el PIN mediante dispositivos camuflados dentro del cajero.

Una nueva advertencia de especialistas en ciberseguridad volvió a poner el foco sobre los riesgos de utilizar cajeros automáticos manipulados. La técnica consiste en instalar chips ocultos en la ranura de la tarjeta y dispositivos adicionales en el teclado para capturar información bancaria y clonar tarjetas sin que la víctima advierta el fraude.

La modalidad fue difundida por la experta en ciberseguridad María Aperador, quien mostró cómo los delincuentes alteran físicamente los cajeros para incorporar componentes capaces de registrar tanto los datos de la tarjeta como el número PIN. Con esa información, los atacantes pueden acceder posteriormente a los fondos de la cuenta afectada.

El procedimiento comienza con la apertura de la ranura donde se inserta la tarjeta y de algunas partes del teclado mediante herramientas especiales. Una vez que acceden al interior del dispositivo, los delincuentes colocan un pequeño chip, conocido como skimmer, que queda oculto y registra la información almacenada en la tarjeta cada vez que un usuario realiza una operación.

Cajero

La intervención no se limita al lector de tarjetas. Los atacantes también incorporan mecanismos capaces de registrar las pulsaciones realizadas en el teclado. De esta forma obtienen el PIN necesario para completar la clonación y realizar extracciones o compras fraudulentas utilizando los datos robados.

Los especialistas advierten que este tipo de ataques suele concentrarse en cajeros ubicados en zonas con poco tránsito de personas o escasa vigilancia. La instalación de los dispositivos puede pasar inadvertida durante días, permitiendo que decenas de usuarios sean víctimas antes de que el fraude sea detectado por la entidad financiera.

Detectar señales de manipulación resulta clave para evitar caer en la trampa. Los expertos recomiendan revisar visualmente la ranura de ingreso de la tarjeta, el teclado y el dispensador de efectivo antes de operar. Cualquier pieza floja, sobresaliente o con un aspecto diferente al habitual puede indicar la presencia de dispositivos fraudulentos.

Otra medida básica consiste en cubrir el teclado con la mano al ingresar el PIN. Aunque los delincuentes logren copiar los datos de la tarjeta mediante un skimmer, necesitan también la clave para acceder al dinero. Ocultar la secuencia de números reduce significativamente las posibilidades de éxito del ataque.

La clonación mediante chips ocultos no es la única amenaza presente en los cajeros automáticos. También se detectan cámaras diminutas diseñadas para grabar el ingreso de claves y dispositivos colocados en la salida de efectivo que retienen los billetes para que los delincuentes los recuperen una vez que la víctima abandona el lugar.

ADEMÁS: Las amenazas del mundial 2026: entradas falsas, streaming trucho y phishing

A estas técnicas se suman maniobras de ingeniería social en las que los estafadores se acercan al usuario para ofrecer ayuda o generar distracciones mientras observan la operación. En algunos casos aprovechan fallas simuladas del cajero para quedarse con la tarjeta o acceder a información sensible.

Ante este escenario, bancos y especialistas recomiendan activar alertas de movimientos en tiempo real, establecer límites diarios de extracción y monitorear regularmente los consumos de la cuenta. La combinación de controles tecnológicos y hábitos de seguridad sigue siendo la herramienta más efectiva para evitar que una operación cotidiana termine en un fraude financiero.

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: Nº: RL-2025-11499155-APN-DNDA#MJ - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - [email protected]

Edición Nro. 15739

 

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados