Las redes WiFi públicas están llenas de peligros. Sus comunicaciones en línea pueden ser interceptadas de mil maneras. El ataque “intermediario” es uno de ellos. En este escenario, alguien que está en un lugar público como una cafetería puede transmitir desde su dispositivo que ése es un “Establecimiento con WiFi Gratuito”. Entonces, cuando usted se conecta a Internet, realmente es esa persona quien lo está haciendo a través de su dispositivo y procede a capturar todo el tráfico que se mueve entre usted y, por ejemplo, el sitio de compras en línea al que ingresó, con lo cual el hacker ya tiene toda la información de los detalles de pago, su dirección, contraseñas de ingreso, etc.
Para evitar que su información sensible sea interceptada, utilice siempre un proveedor de red privada virtual (VPN, por sus siglas en inglés) seguro y confiable con cualquier red de WiFi abierta. Si va a estar en línea en lugares públicos, existen muchos servicios gratuitos o de bajo costo que le garantizarán que sus conexiones siempre estarán protegidas.
Otra buena práctica es asegurarse que su conexión esté asegurada o codificada cada vez que se encuentre en línea en lugares públicos o cuando realice una transacción privada o financiera. Siempre vea la barra URL de su navegador y verifique que la dirección empiece con https:// en vez de http://, lo que significa que su transacción está protegida usando la codificación SSL. Contar con un SSL habilitado es muy importante, pero la codificación sólo funciona en comunicaciones seguras mientras están en tránsito.
Consejo adicional: Asegúrese de inhabilitar la función de conexión automática a WiFi de su dispositivo. De otra forma, si se conecta a un punto de acceso malicioso, su dispositivo podría recordarlo y conectarse a éste automáticamente cuando lo vuelva a encontrar disponible.
La razón principal por la que es tan fácil hackear las cuentas de las personas es que generalmente utilizan la misma contraseña para todas sus cuentas. Así que, por millonésima vez, deje de hacerlo. En este mundo acelerado y permanentemente activo, puede resultar muy abrumador acordarse de 50 contraseñas diferentes, únicas y sólidas, pero no tiene que ser así. Existen servicios como LastPass que lo ayudan a administrar todas sus contraseñas. Todo lo que necesita es contar con una sola contraseña maestra. Esta tecnología también creará automáticamente sólidas contraseñas al azar para cada aplicación a la que necesite acceder y las almacenará en un formato codificado.
Cada vez, más y más aplicaciones están requiriendo dos o más factores para autenticar a sus usuarios. No luche contra eso, acéptelo. Podría pensar “Qué fastidio” cuando se le solicita proporcionar una segunda prueba de identidad, pero no es nada comparado con el dolor y la angustia provocados por un ransomware o un robo de identidad. Sí, sabemos que toma unos cuantos segundos más esperar a que el código de seguridad aparezca en su smartphone para poder introducirlo, pero esa corta espera lo mantiene a salvo a usted, a sus cuentas en línea y a su información personal.
Instale software antivirus y antimalware, manténgalos actualizados y ejecútelos regularmente. Aunque primero haga su tarea, existen productos que simulan ser herramientas de seguridad pero que en realidad son malware disfrazados - una irónica pero inteligente trampa. Ya que ningún software es 100% efectivo, establezca un calendario regular, una vez al mes sería suficiente, para utilizar una segunda o tercera solución de seguridad para escanear su red o dispositivo. La mayoría de software antimalware viene con un firewall integrado, garantizando que pueda habilitar esta protección adicional.
Planeé con anticipación y esté siempre listo. No deje que los cibercriminales arruinen sus vacaciones. Recuerde que usted está a cargo de su propia ciberseguridad, nadie más lo hará por usted. Lleve a cabo los pasos necesarios antes de salir de vacaciones y sea diligente durante todo el viaje. Usar el sentido común y mantener una buena higiene de sus dispositivos le proporcionarán una mayor oportunidad para evitar un desastre digital.