Cuando Pokémon Go llegó al mercado de aplicaciones disponibles en EEUU, una de las desplazadas por el videojuego de Nintendo fue Twitter. Esa fue la primera señal que advertía que la red social del pajarito no estaba pasando por su mejor momento y que la pérdida de usuarios y actividades era tendencia.
Luego trascendió su preocupante rentabilidad: el año pasado perdió la sideral cifra de u$s521 millones y los rumores de venta se dispararon, al contrario de lo ocurrido con sus acciones.
Ni siquiera su CEO y cofundador, Jack Dorsey (@Jack), "tuitea" habitualmente y su promedio de octubre es inferior a tres mensajes por día, ¿cómo pretende la red social atraer más usuarios y rentabilizar un modelo de negocio que hace aguas?
Cabe destacar que expertos en redes sociales califican el accionar del alto directivo como "muy escaso e irregular".
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