El gobierno ordenó reabrir la red internacional, pero la Justicia suspendió la medida y mantiene al país en un escenario de incertidumbre tecnológica.
Luego de que el presidente Masoud Pezeshkian ordenara restablecer el servicio internacional, Irán rrecuperó de manera parcial el acceso a internet, luego de 88 días de aislamiento digital, el apagón más prolongado de su historia reciente.
Los primeros indicios de recuperación fueron detectados por plataformas de monitoreo de conectividad y confirmados por funcionarios del gobierno iraní, informaron medios internacionales.
Sin embargo, organizaciones independientes advirtieron que buena parte de la población seguía sin acceso estable a la red global y que la reconexión avanzaba de forma limitada y desigual.
Mohammad Reza Aref, vicepresidente primero del gobierno iraní, sostuvo que la reapertura representa “el primer paso hacia un acceso libre y regulado al ciberespacio”. Según explicó, el objetivo es recuperar servicios digitales clave para la economía, la educación y el desarrollo científico del país tras casi tres meses de desconexión.
El Ministerio de Comunicaciones aseguró que el proceso de reconexión comenzó sobre la infraestructura de internet fija y que la habilitación total podría completarse de forma progresiva. Funcionarios del área afirmaron que las primeras conexiones internacionales volverían a estar disponibles en cuestión de horas, aunque no precisaron un cronograma definitivo.
Pese a los anuncios oficiales, la organización NetBlocks indicó que gran parte del tráfico internacional seguía bloqueado y que la conectividad continuaba muy por debajo de los niveles normales. La entidad especializada en monitoreo digital señaló que el país acumuló más de 2.000 horas consecutivas de aislamiento respecto del resto del mundo.
El apagón digital afectó de manera directa a empresas tecnológicas, plataformas de comercio electrónico, servicios financieros y desarrolladores locales. También generó complicaciones para el acceso a herramientas en la nube, redes privadas virtuales y sistemas de comunicación utilizados por compañías y universidades iraníes.
La incertidumbre sobre la continuidad de la reapertura persiste mientras avanza la revisión judicial. Aunque comenzaron a detectarse señales parciales de reconexión, el país permanece en un escenario híbrido, con acceso limitado, restricciones variables y un sistema digital condicionado por la disputa entre el Ejecutivo y el poder judicial.
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