Se alertó sobre una modalidad que utiliza imágenes comprometedoras como señuelo y luego amenaza a las víctimas para exigirles dinero.
Una nueva modalidad de estafa en WhatsApp utiliza las fotos de visualización única como gancho para iniciar una extorsión. Los ciberdelincuentes envían imágenes comprometedoras desde números desconocidos y, una vez que la víctima las abre, comienzan las amenazas y los reclamos de dinero.
La primera advertencia fue realizada en España por la Policía Nacional, que recomendó no abrir ni responder este tipo de mensajes cuando provengan de contactos desconocidos. La maniobra aprovecha una función disponible en WhatsApp desde 2021, creada para que determinados contenidos desaparezcan después de ser vistos una sola vez.
El mecanismo comienza con el envío de una fotografía que suele presentar contenido sensible o comprometedor, el destinatario recibe el archivo sin poder conocer previamente su contenido y la curiosidad puede llevarlo a abrirlo.
Una vez que la imagen fue vista, el estafador envía un nuevo mensaje y asegura que la fotografía fue enviada por error. A partir de ese momento comienza la extorsión: el delincuente acusa al usuario de haber accedido al contenido y amenaza con posibles represalias si no recibe un pago.
La función de visualización única permite compartir fotografías y otros archivos multimedia que desaparecen del chat después de una apertura. La herramienta fue diseñada para reforzar la privacidad, pero los delincuentes aprovechan justamente el carácter oculto y temporal del contenido para generar interés en la víctima.
Ante un intento de este tipo, las autoridades recomiendan cortar inmediatamente el contacto, bloquear el número y reportarlo dentro de WhatsApp. De esta manera se busca impedir que las amenazas continúen y evitar que el intercambio derive en pedidos de información o dinero.
Existen además otras señales que pueden ayudar a identificar mensajes fraudulentos. Los errores ortográficos o gramaticales, los enlaces sospechosos, las solicitudes para descargar aplicaciones y los pedidos de datos personales o bancarios son algunos de los principales indicios.
WhatsApp también advierte sobre mensajes que solicitan contraseñas, datos de tarjetas, información de cuentas bancarias o pagos para supuestamente desbloquear una cuenta. La plataforma recuerda que el servicio es gratuito y que cualquier pedido de dinero para utilizarlo puede esconder un intento de fraude.
Los ciberdelincuentes también suelen hacerse pasar por personas conocidas o utilizar supuestas ofertas de empleo, inversiones, préstamos, loterías y otros beneficios para generar confianza antes de pedir información privada. Cuando un mensaje llega desde un número no registrado, WhatsApp muestra datos como los grupos compartidos o el país al que pertenece el número para ayudar a evaluar su legitimidad.
Frente a un contacto sospechoso, la recomendación es no abrir archivos ni enlaces dudosos, no compartir ni reenviar el contenido y evitar entregar información personal. Si existen dudas sobre quién está detrás del número, se puede intentar verificar su identidad mediante una llamada o videollamada antes de continuar la conversación.
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