Zoom no para de meterse en problemas. Tras alcanzar la gloria y convertirse en una de las aplicaciones más populares de la pandemia, pasó a estar en la mira del FBI y a ser víctima de una filtración masiva de conversaciones privadas de sus usuarios.
Según revela The Verge, la plataforma de videollamadas habría guardado miles de grabaciones de llamadas en un servidor no-seguro de Amazon Web Services (AWS).
Esto permite que cualquier persona con acceso a Google pueda encontrarlas en la nube.
Además, como Zoom utiliza nombres similares para estos archivos, se los puede encontrar masivamente.
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Al menos 15 mil videollamadas de usuarios de Zoom estarían disponibles a cualquier persona, violando la privacidad de los afectados.