La ciudad de Colón, sita en la provincia de Entre Ríos, se encuentra a 340 kilómetros de la Capital Federal, en pleno corredor turístico del río Uruguay. Una ciudad bella y pequeña rodeada por la naturaleza tropical tanto en flora como en fauna
Colón no es simplemente El Palmar. Es eso y mucho más, por ejemplo el Complejo Termas de Colón, que cuenta con diez piscinas, cuatro de ellas techadas. Sus aguas terapéuticas estimulan las funciones celulares, el aumento del sistema inmunológico general y de la piel y las mucosas.

Esta zona es un lugar rico en historia y naturaleza, donde el turista podrá disfrutar también de diferentes alternativas como las mejores playas de Entre Ríos, el campo de golf, el casino, diversos programas de turismo aventura, rural y -por supuesto- el Parque Nacional El Palmar.

El visitante disfrutará de las aguas termales entrerrianas en un microclima de calma y confort a pocos metros del río Uruguay.

Ubicada en el centro mismo del Mercosur y favorecida por extraordinarios paisajes naturales, la ciudad de Colón y su zona de influencia ofrece una oportunidad única para conocerla.

Actualmente es considerada como una de las ciudades de mayor índice de actividad en el rubro de la construcción debido al gran número de edificios que se están levantando.

Muchos de ellos se proyectan para alojamiento de turistas y otros para casas de fin de semana de quienes ya fueron cautivados por las bellezas naturales de Colón.

Relacionada directamente con su río de aguas claras y los diez kilómetros de playa que acompañan su recorrido de espaldas a la ciudad, Colón integra su propuesta con infinidad de atractivos, aunque ninguno convocante como el dominio que ejerce sobre el verano de Entre Ríos.

Las playas de Colón cubren el frente urbano sobre el río Uruguay, encontrándose delimitada al Norte por el arroyo Artalaz y al Sur por el arroyo De la Leche. Sobre la misma zona se emplazan los campings municipales y privados de la ciudad.

El puerto, apostado en el punto central de la costa colonense, deja desplegarse a uno de sus lados las tradicionales playas del Balneario Norte y hacia el otro las juveniles playas de la costa Sur.

Las playas del Norte, serenas, naturales, más tendidas hacia el río que hacia la arena, caracterizadas siempre por la sombra que salpica sus terrenos dibujando espacios amorfos que atraen como imanes, se cortan en un cambio abrupto ante la extensión soleada y divertida de la espléndida Punta Colón, con su apariencia relajada y por sobre todo, limpia.

Las otras, las del Camino Costero Sur: Piedras Coloradas, Inker, Playa Nueva y Paya Honda, todas enfrentadas a campings aptos para la estadía, son las que congregan la alegría distendida de los más jóvenes, coloreándose diariamente con sombrillas y media carpas, sonorizándose desde los paradores con música de onda, brindándose a la adrenalina en los deportes náuticos y los paseos agitados en el Banana Bote, dorándose al sol y refrescándose en las aguas.

En el Camino Costero Norte, en el balneario Norte, se puede disfrutar de amplias playas de arenas limpias sombreadas con árboles en el sector superior.

Son de una tendencia más familiar por su tranquilidad característica y natural. Cuentan con zonas de camping, paradores y propuestas náuticas y terrestres.

Playa Punta Colón es la playa más joven de la ciudad, tendida en el extremo Norte de Colón, previo al pintoresco Espigón. Certificada en "gestión de calidad ambiental y seguridad balnearia", califica por la limpieza de la arena y los servicios que brinda.

Distendida, resplandeciente, desbordante de verano, esta playa se ha convertido en una de las más elegidas.

Balneario Piedras Coloradas es la playa del camping privado de mayor renombre y atracción de la ciudad.

Emplazado entre la zona costanera y el balneario municipal, frente al magnífico parque Quiroz, este balneario cuenta con playa propia, pero la misma rara vez se distingue de su aledaña, la popular Inker.