Este lugar recibe la mayor población reproductora de ballenas francas australes, con más de 2.000 catalogadas por el Instituto Ocean Alliance.
Este lugar recibe la mayor población reproductora de ballenas francas australes, con más de 2.000 catalogadas por el Instituto Ocean Alliance.
La región contiene seis reservas naturales, y está considerada uno de los principales y más importantes destinos de avistamiento de ballenas en el planeta, particularmente alrededor de Puerto Pirámides y la ciudad de Puerto Madryn.
Además se avistan delfines, toninas overas, pingüinos, elefantes marinos y gran variedad de aves, entre otros.
La aparición de un ballenato blanco es un espectáculo inusual que algunos pocos tienen la suerte de apreciar en los avistajes de la Península.
Como es habitual, de mayo a diciembre la península es visitada por numerosos viajeros deseosos de ver las ballenas. Y a la cita no faltan estos increíbles mamíferos que todos los años se acercan al golfo para dar a luz a sus crías. En cuanto a los ballenatos blancos, estos ejemplares a diferencia de lo que se cree, no son albinos, para que se dé esta condición deben cumplirse determinadas características que no son comunes en las ballenas francas.
Península Valdés tiene mil atractivos a lo largo de su contorno de playas sobre el Océano Atlántico, Caleta Valdés es uno de ellos y por la excelente biodiversidad de su fauna marina es muy interesante visitarla.
La reserva provincial Caleta Valdés fue creada en 1963 a fin de proteger el área natural de cría de elefantes marinos y pingüinos de Magallanes. Esa caleta es una lengua de tierra sólida de 30 kilómetros en sentido Norte-Sur compuesta de tierra, arena y canto rodado.
Sirve de cierre a una laguna conectada con el océano a través de una pequeña salida, por la que recibe agua de mar de acuerdo a pleamares y bajamares.
Existen varias islas que también sirven de vivienda a los elefantes marinos cuando cumplen con una parte vital de su ciclo reproductivo.
Altos y abruptos acantilados les dan la tranquilidad que necesitan para llegar durante el mes de agosto de cada año, primero los machos y luego las hembras.
Se retiran en noviembre, luego de preñar a estas últimas. Además del avistaje de las ballenas, también se puede realizar buceo, windsurf, velerismo, pesca deportiva, trekking, mountain bike y sandoar.
Amplio y magnífico espacio geográfico donde las más apasionantes escenas naturales se desarrollan sin restricciones, cautivando las miradas de los turistas a lo largo del recorrido.
Constituida por numerosos atractivos que tornan interesante la visita hasta en el último de sus rincones, la Reserva Natural Península Valdés aparece en la provincia de Chubut como el principal foco de atracción turística.
Lo primero que se divisa, antes de ingresar a la península, es el istmo Carlos Ameghino, una estrecha franja de tierra desde la cual puede vislumbrarse a un lado el Golfo San José y al otro el Golfo Nuevo; para luego acceder al Centro de Interpretación de la Reserva, donde se encuentra disponible la información necesaria para iniciar el circuito.
Isla de los Pájaros, a unos 5 km. del ingreso, por camino de tierra, se llega a este paraíso alado elegido por la avifauna marina para anidar.
Villa Balnearia Puerto Pirámides se encuentra a 25 km. más adelante, surge esta encantadora villa desde la cual pueden realizarse avistajes embarcados de fauna marina.
A unos minutos de recorrido se encuentra la Reserva de Punta Pirámide, donde una colonia de lobos marinos de un pelo atrae hacia sí todas las fotos.
Punta Norte y Punta Delgada completan el itinerario principal de la Reserva Natural Península Valdés, con sus avistajes faunísticos y sus terrenos aptos para el desarrollo de emocionantes actividades deportivas.