La mujer padecía cáncer terminal, diabetes, esclerosis e insuficiencia renal. Un hijo de la misma denunció a su padre.

Un hijo denunció que su padre provocó la muerte de su madre mientras estaba internada con un cáncer terminal en una clínica del barrio porteño de San Cristóbal.
La causa se inició por la denuncia de “quien indicó ser el hijo de la mujer, fallecida el 17 de marzo de 2012 en la clínica Milstein”, ex Hospital Francés, situado en La Rioja 951.
La paciente padecía “cáncer de colon en estado terminal, diabetes -insulinodependiente-, esclerosis múltiple y una afección motora de miembros inferiores e insuficiencia renal aguda”.
Según el denunciante, la mujer se hallaba “desde el 14 de marzo de 2012 en coma farmacológico”. El día 16, el hijo y su pareja -que la estaban cuidando- “decidieron ir a hacer unas compras, quedándose la víctima junto a su cónyuge”.
Cuando el hijo regresó, “advirtió que su madre poseía azúcar en su boca, como también encontró restos diseminados en su cama y almohada, atribuyendo al imputado el suministro de dicha sustancia, que perjudicó la salud de la damnificada”.
En primera instancia, el viudo había sido sobreseído, pero la Sala Séptima de la Cámara del Crimen revocó esa resolución y ordenó una serie de medidas de prueba para establecer qué fue lo que ocurrió con la mujer, que poco después murió.
El tribunal pidió determinar si la paciente, “luego del episodio denunciado, registró un aumento de la glucemia, así como la influencia que pudiere tener la ingestión de azúcar en una persona con la patología verificada, en particular, si pudo haber empeorado su estado de salud o haberle causado la muerte”.
Esta agencia mantendrá en reserva las identidades de todos los protagonistas de esta historia.
Los camaristas Mauro Divito y Juan Cicciaro resolvieron que “hasta tanto se profundice la pesquisa... la desvinculación definitiva del encartado no puede ser avalada”