Peretti destaca el profesionalismo de una tira “donde todos los capítulos ya están escritos y uno sabe cuál es el principio y cuál es el fin del personaje”. Buenos diálogos, elenco renovado y nuevos casos que atrapan.

Siempre a la escucha del que padece, de mirada intensa y empática, el temperamental Guillermo Montes, nuevamente en la piel de Diego Peretti, asoma como eje principal de En Terapia, la ficción que el lunes a las 23.30 por la TV Pública inauguró su tercera temporada.

La adaptación de la serie israelí In treatment (En tratamiento) centrada en las sesiones de psicoanálisis, esta vez reúne pacientes (elenco) absolutamente renovados. Cecilia Roth, Darío Grandinetti, Julieta Díaz y Santiago Magariños, envueltos en sus frágiles personajes, se mostrarán en carne viva en cada sesión de terapia que el episodio devele.

Allí, ilustrando la labor cotidiana del psicólogo Montes a lo largo de la semana, se encuentra este actor, el único que ha permanecido intacto en todas las temporadas. Complacido de formar parte de toda la saga, Peretti se siente absolutamente representado por el producto que encara y de la manera en que se realiza.

"Es un programa muy completo, el programa tiene todos los condimentos que se necesitan del principio al fin", apunta sobre el ciclo que cuenta con dirección de Alejandro Maci y Alberto Lecchi. "No es común que en la televisión estén todos los capítulos escritos, que el actor sepa cuál es el principio y el fin del personaje, que se graben todos los programas y luego de un mes y medio salgan al aire. Trabajar con la cantidad de actores de una estatura enorme como esta ficción consigue, con los directores como Alejandro Maci y Alberto Lecchi y todos condimentos que son de un nivel muy elevado para que los actores, y en este caso yo, nos sentemos y nos dediquemos a aplicar la técnica que cada uno tenga para decidir sobre su personaje", entiende del envío más exitoso del canal oficial que se emitirá por 28 capítulos.

El protagonista del suceso teatral que, hasta la semana pasada, transitó con la obra El placard, es la cara ficticia del mundillo del psicoanálisis. En uno de los países del mundo más psicoanalizados como es Argentina, el rédito de En terapia, se entiende y no es extraño que se piense en extender la serie hasta donde se pueda.

El formato, como es el caso, lo permite de manera incontable. "Es la primera vez que me ofrecen, que se hace, que lo elijo, todo junto. Es la tercera temporada de un programa", dice Diego orgulloso. "Cuando hicimos la primera teníamos ganas de llegar a buen puerto para hacer la segunda, cuando hicimos la segunda pensamos que se terminaba, pero después se quiso hacer la tercera.

En el original se hizo hasta la segunda y solo en HBO llegaron hasta la tercera, por eso pensamos que se terminaba el año pasado", señala este actor del programa que coproduce Dori Media Contenidos y la TV Pública. Quizá este tercer año que acaba de comenzar, para la figura del Dr Montes tenga un sabor más especial que el resto. Si bien es el que escucha la demanda de los otros, en su propia terapia, y ahora tet a tet con su nueva analista - Julieta Díaz en lugar de Norma Aleandro- descubrirá distintas aristas y aspectos internos que no había explorado.

"Yo diría sintetizando que la primer temporada tenía más que ver con un problema terrenal, emocional terrenal, la segunda temporada es como la apertura de su cuestionamiento existencial y en esta tercer temporada es ya tratar de llegar a una conclusión y a un balance vital de este personaje que para nada es superficial", expresa el hombre de tantísimos éxitos televisivos como los inolvidables Poliladron y Los Simuladores.

"Es un personaje con una existencia melancólica que profundiza cada cosa que le pasa con sus pacientes y con él. Tiene empatía con sus pacientes y la absorbe, absorbe sus problemas. En este tercer año hace como un balance de su vida, una conclusión de su temperamento", echa luz sobre el psicólogo que encarna.

"En las tres temporadas el personaje que interpreto pasa por diferentes situaciones. Es la misma dinámica y el mismo formato pero esta temporada quizá tiene la característica de ser como el desenlace de las otras dos. Entonces por ahí eso marca cierta intensidad con respecto a lo que le pasa a este psiquiatra". La suerte de En terapia para Peretti, reside en la singularidad. "Veo mucha tele, hay muy buenas cosas, pero En terapia es diferente", puntualiza.

"Es un formato distinto, sin publicidad, de 22 minutos, donde los actores solamente hablan, están sentados. Está hecho con todos los elementos que debe tener un programa que funcione bien. Los libros están todos escritos antes de empezar, se termina de grabar y después se emite sin estar todos corriendo por el aire, la producción elige a colegas de muy buen nivel. Todo está a pedir de boca. Y por suerte se ve mucho", sostiene. "Son 7 capítulos de cada paciente, 7 por 4 son 28 capítulos. Esta vez son 4 pacientes en lugar de 5 y no 9 semanas sino 7", concluye. i

Planes laborales y de cuidado corporal

"Me opero de los ligamentos en la rodilla derecha y después hago reposo hasta filmar una comedia romántica de Ariel Winograd con Maribel Verdú y en marzo arrancar en el teatro con La Chica del Adiós, de Neil Simon, adaptada de la exitosa película. Aquí será producida por Adrián Suar y Pablo Kompel y la protagonizaré con Paola Krum", cuenta al tiempo que aguarda el estreno de la película Papeles en el Viento, el nuevo film de Juan Taratuto, basado en una novela de Eduardo Sacheri, con Pablo Echarri, Cecilia Dopazo y Diego Torres. "De mí no me gusta nada lo que hago", devela entre sonrisas.

"Si algo me gustaría hacer es lo que ya hice: La Reconstrucción (de Taratuto). Es una película que quiero mucho, es un film muy personal que con Juan nos entendimos mucho", confiesa por último.

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