En su discurso inaugural, el presidente de la Corte Suprema de Justicia instó a la “cooperación” entre los poderes del Estado. Pidió, además, una “profunda reforma en el campo de la seguridad”.
El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, inauguró este martes el año judicial con un discurso donde destacó la falta de cooperación entre los poderes.
"Terminar con la impunidad significa que nosotros nos enfoquemos en los procesos y no hagamos de ellos disputas de intereses, de poderes o disputas de cuestiones totalmente ajenas a la lucha contra la impunidad", planteó.
El presidente del máximo tribunal dijo que "estas disputas de poderes" ya se han "ensayado en el pasado" y que "las víctimas no esperan" que los magistrados les digan "que sus frustraciones son producto de los jueces o del Poder Ejecutivo o del Poder Legislativo".
"No esperan que nos echemos la culpa los unos a los otros, sino una actitud más madura", sostuvo Lorenzetti y agregó que "esa vía más madura" supone una mayor "cooperación de los poderes del Estado".
El magistrado insistió en que en esta cooperación "cada uno debe cumplir su rol, sin ceder a las presiones" y destacó que "no hay nadie demasiado poderoso cuando estamos en el camino de la justicia". "Debe ser uno de los pocos países del mundo donde se censura el diálogo entre poderes", manifestó.
Lorenzetti pidió además una "profunda reforma en el campo de la seguridad", para que "los jueces cuenten con una policía científica con capacidades técnicas y con equipamientos adecuados".
Por otra parte, recordó que ya el Tribunal emitió una sentencia en la causa por la Embajada de Israel en 1999 y pidió la colaboración en la investigación del Poder Ejecutivo. "Hubo sentencia en el año 1999, muy anterior a la conformación de la Corte actual, que determinó cuál es la materialidad del hecho, quienes eran los culpables, la Hezbollah", dijo. La referencia fue luego de que el pasado domingo la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, criticara a la Corte por las demoras que incurre en la investigación de la voladura de la Embajada, la cual tuvo lugar en 1992.
El acto en la Corte Suprema y a la palabra de Lorenzetti precedió un video con el recuerdo de los crímenes de la última dictadura militar, la tragedia de Once, la explosión de la fábrica militar de Río Tercero; los crímenes del maestro Carlos Fuentealba; de Candela Sol Rodríguez, del fotógrafo José Luis Cabezas, y de la muerte del fiscal Nisman.
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