El candidato radical a gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, volvió a pedir hoy el esclarecimiento del asesinato del militante Ariel Velázquez y reiteró que hay una "cultura de la violencia" en la provincia, al tiempo que la organización kirchnerista Túpac Amaru se desligó del hecho y acusó a la UCR de montar una "campaña sucia".
Morales, quien mantiene un prolongado enfrentamiento con la líder de la Túpac Amaru, Milagro Sala, sostuvo que hay una "cultura de la violencia" que, según dijo, "se ha instalado en Jujuy", y se sumó al pedido de "justicia y verdad por la muerte de Ariel".
"Habíamos denunciado hace un mes cómo venía creciendo el clima de violencia. Estamos conmovidos por esta situación, estamos en un punto en el que repudiamos la violencia de cualquier signo, ya sea por política o por un hecho de inseguridad", destacó Morales.
A su turno, el presidente de la UCR Ernesto Sanz, fue más lejos y le apuntó directamente a Sala al afirmar que con ella "se convirtió la campaña política en una batalla" y agregó: "Tenemos fuertes sospechas que la muerte de Jorge es producto de la violencia política ejercida por la agrupación Túpac Amaru".
La respuesta de la Túpac Amaru no se hizo esperar: emitió un comunicado en el que se despegó del crimen y acusó a Morales de "utilizar la lamentable muerte de un joven como instrumento de campaña electoral", al tiempo que sostuvo que se trata de una "infame campaña sucia de la UCR".
La agrupación que lidera Sala, que es diputada provincial y candidata al Parlasur por el Frente para la Victoria, recordó que Morales "dice que el 8 de agosto hubo un intercambio de amenazas en medio de actividades proselitistas, entre militantes tupaqueros y radicales" y que les "llama la atención que el senador admita que ese día militantes radicales entregaban votos casa por casa cuando regía la veda electoral".
Agregó que "Velázquez desde el 17 de enero de 2013 era afiliado al Partido Por la Soberanía Popular, cuya máxima autoridad es Milagro Sala", con lo que sugirieron que el fallecido no sería militante del radicalismo, como se señaló.
"Velázquez, desde 2014, era alumno de nuestra escuela Germán Abdala, instituto educativo de la Túpac Amaru, que funciona en el barrio construido por nuestra organización en la localidad de San Pedro", señaló también la organización. Y agregó: "Si existiera un clima de violencia tal como el que denuncia Morales, ¿podría un militante radical enfrentado a militantes tupaqueros asistir regularmente a la escuela de la Túpac Amaru en el barrio de la Túpac Amaru, habiendo similares ofertas educativas en la zona?".
Hay tres detenidos por el homicidio
La fiscal de San Pedro de Jujuy, Silvia Farall, que tiene a su cargo la investigación del homicidio del militante radical Ariel Velázquez, reveló ayer que hay tres detenidos por el hecho, pero afirmó que "desconoce" si se trató de un caso "con tinte político".
Luego de que la UCR deslizara que el hecho estaría vinculado a la organización Tupac Amaru, liderada por la diputada provincial y candidata al Parlasur por el Frente para la Victoria, Milagro Sala, Farall aclaró que nadie "acercó pruebas que vinculen el asesinato con la violencia política".
"Desconozco si los detenidos están vinculados a la organización Tupac Amaru y desconozco si el hecho tiene tinte político", afirmó la fiscal y aclaró: "Estamos abiertos a todas las hipótesis y abriremos todo el abanico de posibilidades".
No obstante, Farall sostuvo que nadie, "sugestivamente, acercó pruebas que vinculen el asesinato con la violencia política, sólo hablaron por los medios y nada más", en alusión al senador radical y candidato a gobernador de Jujuy, Gerardo Morales.
"El que quiera aportar pruebas que venga a la fiscalía. Yo los espero", agregó la fiscal de la causa.
El último miércoles por la noche, Farall había indicado que Velázquez había sido interceptado por personas que "aparentemente intentaron sustraerle sus pertenencias", versión a la que suscribió la Tupac Amaru al sostener que el joven baleado el 8 de agosto fue "víctima de la inseguridad creciente".
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