La elección en Tucumán se realizó en el marco de una jornada caótica, con demoras y denuncias de irregularidades. En por lo menos una escuela había votos del FpV en la urna antes de comenzar la elección.
Los tucumanos fueron ayer a votar en una jornada caótica, marcada por una importante cantidad de personas movilizadas en las calles y demoras en la votación, debido al inusitado número de fiscales correspondiente a la cifra de candidatos a cargos electivos, así como numerosas denuncias de irregularidades.

Hubo demoras, denuncias y hasta urnas quemadas.

A las demoras en la apertura de las mesas y en la votación misma, que generó largas colas en las escuelas porque los votantes tardan en el cuarto oscuro, se le sumaron denuncias de irregularidades, agresiones y hasta la quema de dos urnas.

En una escuela de localidad Sargento Moya, ubicado en el sur de la provincia, las autoridades electorales suspendieron la votación luego de que sujetos incineraran urnas, mientras que en la capital tucumana dos sedes partidarias de un postulante a la intendencia fueron baleadas.

En la escuela Profesor Alfredo Cosson, ubicada en la zona sudoeste de la capital tucumana, un fiscal general del opositor Acuerdo para el Bicentenario (APB) hizo vaciar la urna número 959 que al parecer antes de la apertura de la votación ya contenía votos del Frente para la Victoria.

Algo similar ocurrió en el colegio Almafuerte, situado en el noroeste de la capital, donde los comicios empezaron con urnas cerradas, mientras que en otros establecimientos se produjeron cortes de luz que debieron ser solucionados por los efectivos de Gendarmería.

En Tafí Viejo, una de las ciudades que conforman el Gran San Miguel de Tucumán, aparecieron boletas falsas, con nombres apócrifos de candidatos a legisladores y concejales.

En la escuela Ramón Araujo, ubicada en el noreste de la capital, fiscales partidarios denunciaron que introdujeron una urna en uno de los baños del establecimiento.

En la escuela que funciona dentro el Mercado de Concentración Frutihortícola (Mercofrut), uno de los centros de votación más importantes de San Miguel de Tucumán, gendarmes debieron ponerse a organizar las filas de votantes, en medio del desorden y la falta de información sobre dónde votar.

En la escuela secundaria El Salvador, ubicada en el equivalente tucumano del Mercado Central de Buenos Aires, la votación se inició pasadas las 9 debido a la cantidad de fiscales partidarios.

Del aparato electoral formaron parte todo tipo de vehículos particulares y taxis, lo que volvió prácticamente imposible conseguir un taxi para trasladarse.

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