No es un paro, pero sí una manera de evidenciar una problemática que la categoría reclama desde comienzos de año: los gastos por operativos policiales son muy altos y, como lo demostró el episodio en Almagro, ineficaces. A ese escenario se suma la posibilidad de que la APREVIDE castigue al club de 3 de Febrero y por ello la divisional se plantea como medida de protesta la posibilidad de reprogramar para 2017 la última fecha que tenía previsto el actual calendario.
Ayer, los dirigentes plantearon la medida de manera informal cruzando llamados y mensajes de texto y redactaron una carta de carillas en la que notifican al Comité Regularizador la suspensión de la fecha 21, prevista para el fin de semana próximo y detallan una serie de argumentos, entre los que se destacan que en algunas canchas y según el partido se "dispone de un efectivo cada tres espectadores", situación que consideran un "verdadero dislate insostenible".
La esquela cierra con el pedido expreso a las autoridades de la AFA a "abordar la problemática con la seriedad y responsabilidad que amerita". Hoy los dirigentes tendrán su reunión habitual y votarán a mano alzada una postura: si la mayoría quiere, entregarán la carta con las firmas correspondientes "pateando" la fecha a 2017.
Y allí está la duda de algunos: la clasificación a la Copa Argentina depende de la ubicación en la tabla general al cierre de la primera rueda y ya tiene pendiente -a programar el año próximo- la séptima fecha. Si le suma también la 21, habrá seis puntos pendientes. El compromiso colectivo pesa, pero la aspiración individual, también.
"Lo vamos a definir el martes. Coincidimos todos en el reclamo y en la solidaridad con Almagro, pero discutimos si la mejor manera es postergar otra fecha. Lo que resolvamos, eso sí, lo vamos a respetar todos", aseguró una de las voces más representativas de la categoría. Hoy se entregará la carta, o quedará en el recuerdo.
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