Frances McDormand ganó este lunes el premio Oscar a la mejor actriz, el segundo en su carrera, gracias a su interpretación en Tres Anuncios por un Crimen (Three Billboards Outside Ebbing, Missouri) de Martin McDonagh.
La caracterización de una madre terca y justiciera que sólo quiere que se haga justicia con el asesinato de su hija en un pueblo rural en el que a nadie le importa nada.
La intérprete, muy emocionada sobre el escenario, dejó uno de los grandes momentos de la noche al pedir a todas las mujeres nominadas en esta edición de los Óscar que se pusieran de pie, un gesto que fue acompañado por una enorme ovación en el teatro Dolby.
"Todas tenemos historias que contar y proyectos que necesitan financiación. Pero no nos hablen (de eso) en las fiestas de esta noche. Invítennos a sus oficinas en un par de días o pueden venir a las nuestras, lo que prefieran", señaló en tono de broma.
McDormand dio las gracias al director Martin McDonagh, y especialmente a su marido Joel Coen y su hijo Pedro. "Sé que están orgullosos de mí y eso me llena de una alegría eterna", dijo.
McDormand partía como favorita para llevarse la estatuilla tras haber arrasado en la temporada de premios de cine, puesto que salió victoriosa de los Globos de Oro, los BAFTA, los premios del Sindicato de Actores SAG o los galardones del cine independiente Spirit.
La actriz, que en "Tres Anuncios" mantiene un duelo interpretativo memorable frente a Sam Rockwell, ya tenía una estatuilla por su papel como la inolvidable policía embarazada de Fargo (1996).
Esta era la quinta nominación para los Óscar de McDormand, ya que a Tres Anuncios… y Fargo hay que unir las candidaturas que logró por Mississippi en Llamas (Mississippi Burning, 1988), Casi Famosos (Almost Famous, 2000) o Tierra Fría (North Country, 2005).