
El artista puertorriqueño fue la figura del espectáculo en Santa Clara, con invitados de lujo y una puesta cargada de identidad cultural y contenido político.
El Super Bowl 2026 ofreció uno de los shows de medio tiempo más comentados de los últimos años. En el Levi’s Stadium de Santa Clara, durante el descanso de la final entre New England Patriots y Seattle Seahawks, Bad Bunny fue el protagonista central de un espectáculo de alto impacto visual y simbólico, que consolidó la presencia de la música latina en el escenario más visto de la televisión estadounidense.
El artista puertorriqueño abrió su presentación con una frase que marcó el tono del show: “Qué rico es ser latino”. Vestido de blanco y con una puesta en escena que combinó imágenes en vivo y segmentos pregrabados, inició el recorrido musical con “Tití me preguntó”, en un escenario que recreó un sembradío y distintas postales de la cultura latinoamericana.
El espectáculo tuvo múltiples participaciones especiales. Lady Gaga apareció para interpretar una versión con matices latinos de “Die with a smile”, mientras que Ricky Martin sumó un fragmento de “Lo que le pasó a Hawaii”. También participaron Cardi B, Karol G y Jessica Alba, en un show que funcionó como un videoclip en tiempo real.
Uno de los momentos más emotivos llegó cuando Bad Bunny se “encontró” con su versión infantil en escena. “Nunca dejé de creer en mí”, dijo antes de entregarle simbólicamente el Grammy que ganó recientemente por Debí tirar más fotos, álbum con el que se consagró como Álbum del Año y que fue eje conceptual del cierre del espectáculo.
“Lo único más poderoso que el odio es el amor”, expresó el cantante en el tramo final, cuando nombró a distintos países de América en un mensaje de unidad continental y rechazo a la discriminación. El cierre llegó justamente con “Debí tirar más fotos”, con todos los bailarines en escena y una última consigna proyectada en pantalla: “Seguimo’ aquí”.
Bad Bunny, nombre artístico de Benito Antonio Martínez Ocasio, regresó así al escenario del Super Bowl tras su participación como invitado en 2020 junto a Shakira y Jennifer Lopez. Confirmado como artista principal en septiembre de 2025, su show en Santa Clara reafirmó la tendencia de la NFL a darle mayor protagonismo a la música latina en su evento insignia.