Colapinto, piloto de Alpine, cerró una destacada clasificación sprint en el Gran Premio de Miami y se ubicó octavo con un tiempo de 1:29.320.
El argentino Franco Colapinto entregó este viernes una de sus mejores producciones desde su llegada a la Fórmula 1. El piloto de Alpine completó una sólida clasificación sprint en el Gran Premio de Miami, avanzó con autoridad hasta la SQ3 y cerró la jornada en el octavo puesto con un registro de 1:29.320. El resultado le permitirá largar desde la cuarta fila en la carrera sprint de este sábado, prevista para las 13 de la Argentina.
La actuación tuvo un valor especial por varios motivos. En primer lugar, porque mostró al pilarense competitivo desde el comienzo de la actividad. No necesitó tiempo extra de adaptación ni debió remar desde atrás. Durante toda la sesión se mantuvo en el lote de punta, pasó sin sobresaltos los dos primeros cortes y ratificó en la tanda decisiva que el trabajo realizado por Alpine durante el último mes empieza a ofrecer señales concretas de evolución.
Colapinto se mostró firme desde las primeras vueltas y logró sostener una regularidad que había sido uno de los objetivos del equipo durante el receso. En una clasificación en la que prácticamente no hubo incidentes -salvo una salida de pista del Aston Martin de Lance Stroll en los primeros minutos de la primera tanda- el argentino consiguió mantenerse por delante de su compañero Pierre Gasly a lo largo de toda la jornada.
El paso clave llegó en la SQ2. Allí marcó 1:29.040 y selló el acceso a la tercera ronda de clasificación, un registro que le permitió superar el corte con margen y meterse por segunda vez desde su desembarco en la máxima categoría entre los diez mejores de una sesión clasificatoria. Ya en la SQ3, volvió a responder. Su vuelta de 1:29.320 le alcanzó para terminar octavo, por delante del Red Bull de Isack Hadjar y con una ventaja de 154 milésimas sobre Gasly.
Ese dato no es menor. Hasta aquí, el arranque de temporada había mostrado a Colapinto todavía en etapa de adaptación al Alpine A526 y generalmente por detrás de su compañero de escudería. La clasificación de Miami, en cambio, expuso una versión más sólida, más estable y con mayor entendimiento del auto. En un circuito exigente, técnico y desconocido para él, el argentino consiguió velocidad desde el inicio y la sostuvo cuando la presión aumentó.
En la pelea por la punta, el gran dominador volvió a ser McLaren. Aunque Ferrari se mostró competitivo en las dos primeras rondas -especialmente con Charles Leclerc-, Lando Norris terminó imponiendo condiciones. El británico fue el único piloto en bajar la barrera del minuto y 28 segundos y se quedó con la pole para la sprint con un tiempo de 1:27.869.
Detrás suyo largarán el Mercedes de Kimi Antonelli y el otro McLaren, conducido por Oscar Piastri. La actuación de Norris confirmó además su gran relación con Miami. El británico había ganado la carrera sprint de 2024 y también se había quedado con la prueba principal del año pasado, una referencia que vuelve a ubicarlo entre los grandes candidatos del fin de semana.
Apenas terminó la clasificación, Colapinto dejó una imagen que reflejó el tono de la jornada: serenidad, satisfacción y confianza. “Estoy muy contento”, resumió el piloto de 22 años. También remarcó que el resultado fue consecuencia de “un buen laburo de todo el equipo” y destacó especialmente el esfuerzo de ingenieros y mecánicos durante el prolongado parate que atravesó la categoría.
La Fórmula 1 estuvo detenida durante algo más de un mes tras la suspensión de los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudita por la guerra en Medio Oriente. Ese tiempo, según explicó el propio Colapinto, fue aprovechado por Alpine para profundizar el análisis del auto, entender mejor sus virtudes y limitaciones y, en sus palabras, “volver a empezar de cero”.
El argentino explicó que en las carreras anteriores le había costado encontrar un ritmo similar al de Gasly, pero que en Miami logró comprender mejor qué necesitaba para acercarse a ese nivel. También valoró haber podido girar rápido “desde el principio” en una pista compleja y desconocida. “Todavía tenemos mucho por entender”, advirtió. Pero enseguida dejó una frase que sintetizó el momento: “Fuimos más rápidos que uno de los Red Bull. Vamos por buen camino”.
El rendimiento también encontró eco puertas adentro de la escudería. Flavio Briatore, director de Alpine, publicó en sus redes sociales una foto en la que aparece abrazando al piloto argentino en el hospitality del equipo, acompañado de un mensaje breve pero elocuente: “¡Bravo, Franco! Un súper trabajo, sigue así”.
El gesto tuvo peso propio. Briatore suele mostrarse exigente y en otras oportunidades había sido crítico con el rendimiento del argentino. Esta vez eligió respaldarlo públicamente y reconocer un progreso que en Alpine consideran importante de cara al resto del campeonato.