Esto lo obligaba a estar mucho tiempo lejos de sus amigos, su familia, su entorno. Finalmente, y apuntando a Toronto y Rio de Janeiro (Juegos Panamericanos y Olímpicos respectivamente), con 22 años decidió radicarse en el frio de Vladikavkaz, al sur de Rusia "Claro que no fue una decisión fácil, pero lo que hizo más fácil darle el sí a esa oportunidad de poder entrenar con los mejores del mundo, fue el tener los objetivos muy claros y saber que era lo mejor para mi futuro. -esta ciudad es la cuna de la lucha y ya tiene 18 medallistas olímpicos oriundos de ella-".
Después de lograr su plaza en el
Campeonato Panamericano de Chile, tras ganar las dos primeras peleas y no presentándose por la definición al bronce (no quería arriesgarse a una lesión que pudiera dejarlo afuera de su próximo destino) vive un presente con varios objetivos en mente:
Toronto 2015,
Juegos Olímpicos 2016 y hasta su retiro luego de éste. Sus expectativas son claras y contundentes, en lo que será su segunda participación en Juegos Panamericanos, tratará de superarse a sí mismo. "Quiero poder sumar un metal para mi país y si se puede mejorar el resultado de Guadalajara 2011 y subir un escalón más, sería fantástico (aquella vez obtuvo la medalla de bronce en Lucha Greco-romana), va a depender bastante de cómo se den los grupos después del sorteo".
Por más de que este evento no haya comenzado aún (del 10 al 26 de julio) también piensa en su máximo reto,los Juegos Olimpicos, que tendrá lugar en Rio de Janeiro y hará lo que sea para meterse en la clasificación -deberá conseguir hasta el 5to puesto en el Mundial de Las Vegas en septiembre o hacerse con una de las dos plazas que estarán en juego en los clasificatorios de marzo 2016- no quiere desperdiciar los cuatro años de duro entrenamiento lejos de su casa, y sabe que no será fácil ya que dentro de la competencia podrán estar JakeVarner (Estados Unidos) el último campeón olímpico, Javier Cortina (Cuba) Bronce Mundial, entre otros, pero "nada está escrito, es un deporte de combate y no uno de marca donde las cosas se puede prever un poco más, acá depende muchísimo de cómo se levante cada uno ese día y hasta como se plantee el combate" sintetizó Maier sin perder confianza.
El último punto que ya tiene casi confirmado es su retiro. Cree que si bien tiene la edad y la aptitud física como para estirar su carrera un ciclo olímpico más, en el aspecto psicológico ya está un poco agotado. "Desde muy chico tengo esa presión auto impuesta por mí de dar el 100% todo el tiempo y no darme un respiro mental. Una vez que termino una competencia mi cabeza automáticamente empieza a pensar en el próximo desafío". Pero como era de esperar, después de un cuarto de vida dedicada exclusivamente a esta disciplina, asegura que tiene muchas ganas de seguir ligado a este deporte aunque no de manera competitiva. Cabe mencionar que estuvo presente en la 125º asamblea del Comité Olímpico Internacional (COI), la cual se llevó a cabo en Buenos Aires en 2013, defendiendo con palabras su "estilo de vida" (como él lo denomina) para que no se quitase del programa en los juegos olímpicos de Tokio 2020. Éste es
Yuri Maier, el chico inquieto que "vive su pasión".
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