Tras una nueva derrota, Chacho Coudet asumió la responsabilidad, cuestionó el arbitraje y reconoció que su continuidad estará atada a los resultados.
River atraviesa uno de los peores comienzos de torneo de los últimos tiempos y Eduardo Coudet ya no esquiva la gravedad del momento. La derrota 1-0 ante Tigre en el estadio José Dellagiovanna, por la cuarta fecha de la Zona B del Torneo Clausura 2026, profundizó una crisis que parece no encontrar salida: el Millonario perdió los cuatro partidos que disputó, no marcó ningún gol y es el único equipo del certamen que todavía no sumó puntos.
El presente también tiene una dimensión más amplia. La caída ante el Matador significó la sexta derrota consecutiva de River en competencias organizadas por AFA, una racha que encendió todas las alarmas en Núñez. Frente a este escenario, Coudet brindó una conferencia de prensa en la que se mostró autocrítico, defendió el trabajo realizado durante las últimas semanas y, al mismo tiempo, dejó abierta la posibilidad de dar un paso al costado si los resultados no aparecen.
“Sé lo que es River, sé que este semestre de no ganar un título va a ser complicado. Lo principal es cortar esto. Si veo que no se empiezan a dar los resultados no le voy a hacer mal a River ni a los hinchas, ni a esta dirigencia que confió en mí”, afirmó el entrenador.
El Chacho reconoció que el equipo atraviesa un momento adverso y consideró que la falta de eficacia está siendo determinante. “Soy el más autocrítico, pero estamos demasiado salados. Nos ha tocado perder con un tiro o dos tiros al arco. El fútbol argentino es muy difícil, es importante abrir los partidos”, explicó.
Sin embargo, el entrenador también apuntó contra el arbitraje de Andrés Gariano por una de las acciones más polémicas del encuentro. En el primer tiempo, Correa cayó dentro del área después de un contacto con dos defensores de Tigre y River reclamó penal. Para Coudet, la jugada debió ser revisada por el VAR.
“No entiendo por qué no se cobró el penal ni por qué no se revisó. En otro partido es penal, ahora no es penal”, cuestionó. De todos modos, aclaró que no pretende utilizar esa acción como una excusa para justificar la derrota.
Coudet también defendió el mercado de pases realizado por River y aseguró que el club avanzó en una reconstrucción que necesita tiempo para consolidarse. “Hay que hacerse cargo. Hemos hecho un grandísimo mercado, de los mejores en mucho tiempo. El club apuntó a una reconstrucción, eso lleva tiempo porque esta es la primera semana que podemos tener tres prácticas”, explicó.
El entrenador señaló que las lesiones, las demoras en la llegada de algunos refuerzos y la falta de continuidad en los entrenamientos condicionaron el proceso, aunque insistió en que no pretende esconderse detrás de esas dificultades.
“No nos acompañaron las lesiones ni el tiempo de trabajo, pero en este lugar no busco excusas. Hay que asumir la responsabilidad y hay que ganar. Primero hay que ganar”, sostuvo. Y agregó: “Difícilmente de un día para el otro vamos a encontrar un funcionamiento como el que queremos. Los resultados te marcan y hay que salir a ganar”.
En ese sentido, Coudet destacó especialmente el esfuerzo realizado por la dirigencia para reconstruir el plantel. “El club trabajó mucho. Los jugadores vienen por lo grande que es River, pero he trabajado mucho para llegar a los jugadores y para que estén los jugadores que hoy están. En el tiempo van a llevar a River a lo más grande”, manifestó.
También se refirió a una situación personal que lo molestó durante los últimos días, luego de que trascendieran contenidos extraídos de su teléfono. “Sacaron mi foto y mis estados de un teléfono personal. Lo que diga o no diga será para mis amigos o para mi entorno. Si lo quiero comunicar, lo hago acá en la conferencia”, señaló.
Y dejó una frase que volvió a poner el foco sobre su continuidad: “Ya me ha puteado medio país, y la di vuelta. No le voy a hacer mal a nadie, eso se los voy a asegurar”.
Coudet insistió en que el equipo trabaja bien y que percibe compromiso en sus futbolistas, aunque admitió que la urgencia de River obliga a acelerar los tiempos. “Siento que estamos trabajando bien todos los días, pero no podemos tener el tiempo que tendríamos que tener para esto. Hay que ir sacando la cosa adelante en las dinámicas, las necesidades nos van marcando las distintas situaciones”, explicó.
Y fue todavía más contundente: “El club hizo la reestructuración, levanto la bandera de la directiva y el presidente porque hemos trabajado mucho. Esto va a cambiar. Si no cambia rápido, todos sabemos lo que puede suceder”.
Cuando le preguntaron directamente si se había fijado un plazo para revertir la situación, Coudet evitó establecer una fecha concreta. “No me pongo plazos. Es entender el lugar en el que estoy. Estoy bien, estoy convencido porque veo a los jugadores convencidos, pero esto es River y llevamos cinco partidos perdidos”, respondió.
Su explicación fue clara: “El plazo es el día a día, el seguir viendo lo que veo hoy, pero ganando y mejorando”. Incluso se permitió imaginar un escenario en el que finalmente no consiga revertir la crisis.
“No me enojo con nadie y en el lugar en el que estoy, los bifes vienen de todos lados. Yo como jugador la di vuelta una vez, lo quiero hacer como entrenador. Si no lo puedo hacer, le daré un abrazo a cada uno y me iré a mi casa, pero tengo confianza”, afirmó.
Mientras tanto, el entrenador también habló de la situación de los refuerzos. Consideró que River tiene un plantel competitivo, aunque todavía debe recuperar a algunos jugadores lesionados. Sobre una eventual llegada de más incorporaciones, dejó la puerta abierta, aunque aclaró que no existe por ahora una búsqueda específica.
Uno de los nombres que genera expectativa es Thiago Almada, cuyo debut oficial podría producirse próximamente. Coudet prácticamente descartó que juegue ante Santa Fe en Colombia, por Copa Sudamericana, debido a las condiciones del viaje y la altura de Bogotá.
“Sería egoísta de mi parte que Thiago, que estaba de vacaciones, juegue en 2.600 metros de altura en Bogotá”, explicó. Según el técnico, el futbolista podría estar disponible para el partido siguiente, aunque remarcó que una cosa es entrenarse y otra muy distinta afrontar una competencia oficial.
River deberá intentar cortar la racha negativa en un contexto de máxima presión. El equipo todavía no convirtió goles en el Clausura, perdió los cuatro partidos disputados y ahora tendrá además el desafío internacional. Coudet sabe que el margen es mínimo y que la paciencia dependerá exclusivamente de los resultados.
“Soy agradecido con los jugadores, estamos bien, los veo bien y comprometidos. Tenemos que salir de esto ganando”, cerró el entrenador. En Núñez, más que nunca, esa parece ser la única cuenta que importa.
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