Tras la bochornosa eliminación por un error con las camisetas en el encuentro ante Colombia, una cuestión que excede a lo deportivo para un equipo que era candidato al podio, la Selección Argentina de Básquetbol Femenino enfrentó a Islas Vírgenes y emocionó a todos en Lima.
Al escuchar las estrofas del himno nacional, las jugadoras no pudieron evitar las lagrimas, debido a la emoción y, muy probablemente también, a la bronca y desazón por el desenlace, producto de la desidia y negligencia.
Luego, las pibas jugaron un partidazo, vencieron a Islas Vírgenes por 73-59 y ahora irán por el quinto puesto en unos Juegos Panamericanos donde, sin dudas, quedará el sabor amargo de saber que merecieron más, algo que no consiguieron por factores externos. Ellas dejaron y dejan todo en la cancha, fuera de ella no les dieron nada.
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