El boxeo grande mueve millones de dólares, ¿pero a dónde va? Pelea cualquiera, se usa para distintos fines, se deja desplazar por actividades menores, y lo invaden intereses creados que le quitan credibilidad. Aun así subsiste, ¿pero hasta cuándo? ¿Solo es negocio? ¿Será que la sociedad -con la que hizo un implícito pacto de no agresión- también todo es sólo negocio?

Hace un par de sábados, un grupo de periodistas de boxeo estábamos en el piso del canal Space, por invitación de la empresa Turner SA, esperando la pelea del Canelo Álvarez contra Sergey Kovalev, que no empezaba más.

La transmisión era ocupada con improvisaciones verbales de quienes actuaban como relator y comentarista, apoyados por un tercer hombre de voz quebradiza y acento trasnochado, que –después supimos- era el magnate mexicano Carlos Bremer, del grupo financiero Value, casualmente, sponsor del Canelo Álvarez. Mesa bien objetiva y ecuánime.

Uno se plantea para qué vio en el Círculo de Periodistas Deportivos al menos dos niveles de Ética y Deontología Profesional, además de alguna que otra materia alusiva.

La colega Silvana Carsetti, de TyC Sports, de pronto tiró la primera piedra cuando alguien se quejó de la espera: “Creo que tiene que terminar una pelea de UFC que están dando por ESPN”.

Nos miramos con el alivio de saber aunque sea el motivo. Pero el colega Guillermo Favale, de C5N, deslizó una reflexión: “Esto habla un poco de la situación actual del boxeo. En otra época sería al revés: la UFC tendría que esperar al boxeo”.

Sin haber estado presente en el piso, pero en la misma sintonía, desde un grupo de whatsapp el colega Andrés Vázquez de La Nación observó lo mismo: “No sé si estuvieron atentos a un detalle que puede marcar un antes y un después en el boxeo mundial: Kovalev y Canelo en sus camarines, esperando, y siguiendo atentamente a que termine la UFC, que en Estados Unidos genera tanta atención. Debe empezar a preocuparnos. Si quienes se encargan de manejar la industria del boxeo lo siguen haciendo tan mal, esa barbarie transformada en deporte estará cada vez más cerca de devorar lo poco que nos queda de boxeo”.

Más tarde, el colega de TyC Sports, Marcelo González, también vía whatsapp, aclaro: “Fue un pacto entre DAZN y ESPN para que no se pisen las transmisiones de las dos peleas principales. La dinámica hizo que el boxeo terminara antes y espere a la UFC, ya que el semifondo terminó en 1 round”.

El colega Roberto Pettacci, ex Télam y presidente de la UPERBOX, agregó: “Hace más de 10 años que la UFC tiene copado un gran público en USA, y parte de los latinos como Brasil y México. Pero es una potencia en USA que crece día a día. Y el contexto internacional del boxeo hoy no ayuda. Acá cuando vino un espectáculo de UFC se llenó el estadio de un público no popular que pagaron entradas costosísimas”.

Es inevitable. Nos guste o no, el mundo está cambiando. Hoy la UFC es lo que antes era el boxeo, salvaje, sangriento, discutido, pero auténtico, mientras que el boxeo actual parece haber hecho un pacto social pacificador, cambiando dramatismo por dinero y conveniencias -empresariales y políticas-, donde se benefician unos a otros mutuamente.

Esto es el boxeo hoy, diferente al de ayer porque hoy se practica “con red”. En el alto nivel, cuando se mezcla tanto lo empresarial, uno y otro parecen saber y aceptar el rol actoral que les toca.

ADEMÁS:

Artífices de su destino

Holywood en mexicano

En la espiral del tiempo, los que ayer éramos herejes y revolucionarios, hoy somos jueces de los herejes de turno que ocuparon nuestro lugar, que mañana serán censores de los que vendrán. ¿Cuál de todos los lados será el correcto? ¿Cuándo somos víctimas o cuándo victimarios?

El sábado pasado debutaron dos youtubers (KSI de Inglaterra vs Logan Paul de EEUU) con más de 20 millones de seguidores cada uno, que comenzaron a desafiarse el año pasado por sus respectivos canales de youtube, y se enfrentaron en Londres como amateurs, empatando.

Sin experiencia alguna ni base boxística, les dieron la licencia profesional y debutaron el último sábado como tales en el Staples Center de California en la pelea estelar de la noche, con triunfo del británico, que presenciaron más de 20.000 almas en el estadio, y vaya a saberse cuántas más por internet.

¿Está bien o está mal?

Hoy la sociedad, atomizada en su statu quo, impone estas salidas de emergencia. Y cuando antes para tener una profesión o sobresalir en alguna disciplina había que comerse al menos seis años en la Facultad, o pagar un largo derecho de piso en una empresa o trabajo, hoy alcanza con saber hacer videítos de internet, con manejar bien las redes sociales, siendo creativos en el twitter, o subiendo buenas historias de Instagram.

Tener seguidores es el capital más ventajoso, como antes lo era el estudio, o el dinero. Y el boxeo también se agarra de eso, o se prepara para hacerlo.

¿Qué puede criticársele? ¿Qué no nos gusta? Tantas cosas hoy no nos gustan… Los jóvenes consumen la jaula más que el boxeo, porque las reglas son más flexibles y amplias. No es tan necesario aprender un arte como el boxeo. Hay más locura. Y es más breve.

Logan y KSI ganaron seguramente más de un palo verde cada uno, y se calcula que la pelea fue seguida por más de 2 millones de personas que compraron el PPPV. KSI –que ganó- es un zapallero de swings mal tirados, y Paul es de esos que parece tener terror a que le peguen. ¿Qué es lo que consume la gente?

Las reglas del negocio, sea a través de un deporte o de lo que fuere, solo tiene una condición: que se venda. Si algo interesa y se vende, se hace. Y sin base, sin técnica, sin trayectoria, éstos demostraron que en el boxeo profesional hay mucho que aprender de ellos. Entonces, quienes hoy parecen ponerle un telón, quizás nos estén mostrando una salida. ¿Seremos nosotros los que debemos cambiar?

Aparecen en esta nota:

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: En trámite - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - internet@dpopular.com.ar

Edición Nro. 15739

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados