
La llegada de una nueva escudería obliga a la FIA a ajustar la clasificación desde este año y eleva la exigencia para todos los pilotos, entre ellos el argentino.
La Fórmula 1 se encamina a una temporada 2026 con cambios reglamentarios importantes y uno de los puntos más sensibles será la clasificación. La incorporación de Cadillac como undécimo equipo llevará a 22 autos a la pista y modificará el equilibrio habitual de la qualy, un momento clave de cada fin de semana. Con más tráfico y menos margen, el formato deberá adaptarse.
El nuevo formato mantiene la estructura de tres segmentos con la misma duración, pero se eliminan más pilotos en las primeras rondas. En Q1 y Q2 quedarán afuera seis autos en cada instancia, fueron cinco hasta el último año, lo que endurece el filtro inicial y vuelve determinante cada vuelta lanzada. La Q3 seguirá reservada para los diez más rápidos, donde se define la pole y los primeros lugares de la grilla.
La clasificación Sprint también se ajustará y tendrá menos tiempo disponible en cada segmento, aunque conservará su lógica general. El uso obligatorio de compuestos seguirá vigente, con gomas medias en las primeras fases y blandas en la definición, pero la reducción de minutos limitará las chances de corregir una mala vuelta o una salida fallida.
Para el argentino el impacto será directo, con un eliminado extra tanto en Q1 como en Q2, deberá afinar al máximo su ejecución desde el inicio del fin de semana. A lo largo de 2025, la etapa de clasificación siempre fue complicada, no solo para el pilarense sino para Alpine en general, con un auto que causaba más problemas de los que solucionaba, sin embargo este año, el nuevo A526 con motor Mercedes se posicionaría más competitivo y le permitiría a Franco pelear en posiciones más altas.
Así se vería el nuevo Alpine A526, con los cambios reglamentarios, que será presentado oficialmente el 23 de enero.