La antorcha olímpica pasó, en su recorrido por Grecia, por el campo de refugiados de Eleonas en Atenas, donde un nadador discapacitado sirio asilado portó el fuego, en un homenaje a quienes enfrentan ese drama.
"Esto es un gran honor para mí y va dedicado a todo sirio y todo árabe que haya pasado por tantas situaciones difíciles", comentó Al Hussein, rodeado de periodistas y refugiados que lo alentaron constantemente durante su paso.
"Mi mensaje para ellos es que no se queden en los campos de refugiados sin hacer nada, sino que vayan tras sus sueños", contó.
Al Hussein vive en Grecia desde 2004, a donde llegó escondido en una balsa pequeña que apenas logró llegar a las costas de Samos.
Comenzó a practicar la natación por influencia de su padre desde joven, hasta que tuvo que dejarlo por el comienzo de la guerra en Siria en 2011.
comentar