Estudiantes de Río Cuarto superó 1-0 al Matador en el estadio Antonio Candini, con un gol de cabeza de su capitán Sergio Ojeda.
Estudiantes de Río Cuarto comenzó el Torneo Clausura 2026 con un triunfo tan ajustado como valioso. En el estadio Antonio Candini, el conjunto cordobés derrotó 1-0 a Tigre gracias a un gol de su capitán Sergio Ojeda y arrancó con una sonrisa el ciclo de Rubén Forestello, que tuvo su estreno oficial como entrenador del León del Imperio.
En un partido de trámite parejo, con pocas emociones y escasas situaciones de riesgo, la diferencia llegó a través de una pelota detenida, el recurso que terminó resolviendo un encuentro en el que ninguno de los dos equipos logró imponer su juego.
Durante la primera mitad predominó la lucha en la mitad de la cancha y las imprecisiones. Estudiantes intentó asumir el protagonismo por su condición de local, mientras que Tigre apostó por un planteo cauteloso. El resultado fue un desarrollo friccionado, con escasas aproximaciones a los arcos y sin intervenciones importantes de los arqueros.
El complemento mantuvo una tónica similar, aunque ambos equipos comenzaron a utilizar con mayor frecuencia las bandas para intentar romper la paridad. Sin embargo, las llegadas seguían siendo aisladas y el cero parecía difícil de quebrar.
La historia cambió a los 25 minutos del segundo tiempo, cuando Estudiantes ejecutó una jugada preparada desde un córner. Matías Valenti peinó la pelota en el primer palo y, por el segundo, apareció Sergio Ojeda, quien conectó de cabeza para vencer al arquero rival y desatar el festejo de los hinchas cordobeses.
Obligado por el resultado, Tigre adelantó sus líneas y salió en busca del empate. El ingreso de Gonzalo "Pity" Martínez le dio mayor creatividad al ataque visitante y el experimentado mediocampista tuvo las oportunidades más claras sobre el final.
Primero, sacó un potente remate que pasó apenas por encima del travesaño. Poco después volvió a aparecer dentro del área con una volea que llevaba destino de gol, pero el arquero Lucas Bruera respondió con una notable atajada para enviar la pelota al córner.
Ese fue el último intento serio del Matador, que reaccionó demasiado tarde y terminó pagando caro su falta de profundidad durante gran parte del encuentro.
Para Estudiantes, en cambio, la victoria representa mucho más que un buen comienzo de campeonato. Además de darle confianza al nuevo cuerpo técnico, le permite sumar tres puntos fundamentales en la pelea por la permanencia y comenzar el Clausura con una dosis de optimismo frente a uno de los rivales más exigentes de la categoría.
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