El suizo regresó este martes al Arthur Ashe para una exhibición ante Andy Roddick, cinco años después de su último partido oficial. "Mi cuerpo no da para más", confirmó su retiro.
Roger Federer volvió a jugar al tenis este martes en el US Open, donde participó de una exhibición especial frente a Andy Roddick en el estadio Arthur Ashe. El suizo, de 45 años, no disputaba un partido desde su retiro profesional en 2022 y reconoció que sentía nervios antes del reencuentro con las canchas. “Para ser honesto, me pone muy nervioso”, admitió, al recordar que su último partido oficial fue ante Hubert Hurkacz en Wimbledon 2021.
El evento marcó la primera aparición de Federer en Nueva York desde 2019 y fue con un formato reducido, con un set a seis games y sin ventaja. Después del singles ante Roddick, el ex número uno del mundo formó pareja con John McEnroe para enfrentar al propio estadounidense y Andre Agassi. La jornada también tuvo un fuerte componente emotivo para Federer, quien volvió al escenario donde ganó cinco títulos consecutivos del US Open entre 2004 y 2008.
Más allá de la expectativa por su regreso, Federer fue contundente al descartar una vuelta al circuito profesional. “No, no, no, no, no, no. Tengo demasiados obstáculos y estoy demasiado ocupado; mi cuerpo ya no da para más”, aseguró cuando le preguntaron si podía seguir el camino de Serena y Venus Williams. El suizo explicó que mantiene su estado físico y disfruta del gimnasio, pero que actualmente tiene muy poco tiempo para jugar al tenis y se considera simplemente “un aficionado más disfrutando de ver tenis”.
La exhibición fue además la antesala de otro momento especial para Federer, ya que el 29 de agosto ingresará al Salón de la Fama del Tenis Internacional. “Realmente me da la oportunidad de dar las gracias y despedirme”, expresó el ganador de 20 Grand Slams. Su regreso al Arthur Ashe será, entonces, una celebración de su carrera y no el comienzo de una nueva etapa competitiva.
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