Lejos del desconcierto y la crisis del fútbol argentino, San Lorenzo hizo pie y se instaló en la capital carioca a la espera del debut de mañana en la Copa Libertadores de América enfrentando al Flamengo, en el estreno de ambos equipos en el Grupo 4, que además integran Atlético Paranaense, también de Brasil, y Universidad Católica, de Chile.
Sin haber podido jugar ni un solo partido oficial, por culpa del descontrol que reina en el fútbol argentino, el Ciclón hará su presentación en el principal certamen de equipos organizado por la CONMEBOL con el escaso rodaje que apenas pudo agarrar en los amistosos y entrenamientos que realizó, sabiendo que no es lo mismo afrontar esa clase de encuentros que por los puntos.
Dentro de ese panorama y de acuerdo a lo practicado en los días previos, San Lorenzo tratará de mantener frente a Flamengo la cautela basando su juego, preferentemente, en defenderse con orden con la idea de dejar el arco propio en cero y luego atacar con paciencia esperando la oportunidad de pisar el área de enfrente con la intención de anotar en el del rival.
El técnico Diego Aguirre (que para esta primera excursión por tierras brasileñas decidió dejar afuera de los convocados al Pipi Romagnoli y aún no despejó públicamente las dudas en la formación azulgrana para medirse con el Fla. Sin embargo, lo más probable es que opte por darle la chance de estar desde el arranque al Pocho Cerutti, luego de superar una distensión muscular, en lugar del Mago Merlini, quien había participado en todos los ensayos.
Equipo que se perfila
Es decir que San Lorenzo saldría a la cancha con Sebastián Torrico; Paulo Díaz, Marcos Angeleri, Matías Caruzzo y Lautaro Montoya; Franco Mussis y Néstor Ortigoza; Ezequiel Cerutti, Fernando Belluschi y Rubén Botta; Nicolás Blandi.
Los demás jugadores que conforman la delegación, son: Nicolás Navarro, Mathías Corujo, Fabricio Coloccini, Juan Mercier, Robert Piris da Motta, Bautista Merlini, Gonzalo Bergessio y Ezequiel Avila.
Para ir metiéndose en clima de partido, hoy por la tarde el Ciclón realizará el reconocimiento del campo de juego del Maracaná, cuya última visita fue cuando debutó en la edición de 2014 contra Botafogo (0-2), la que después conquistó por primera vez.
Antes de subirse al avión en el Aeropuerto de Ezeiza, Rubén Botta admitió que tanto él como sus compañeros “estamos muy ansiosos y con ganas de empezar a jugar”. Este es un partido importante “para nosotros y ojalá empecemos de la manera que esperamos” admitió el volante ofensivo. Luego el mediapunta que llegó como refuerzo agregó: “No tuvimos la suerte de empezar a jugar el torneo como para tener partidos oficiales en las piernas. Pero ya no hay excusas, hay que pensar en hacer las cosas bien y en traer un buen resultado”.
Por último reconoció: “En la Copa todos los partidos son difíciles, dependerá de nosotros hacer las cosas bien para traernos un buen resultado. Sabemos que vamos a enfrentar a un rival rival y esperamos estar a la altura”.
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