El platense Thiago Tirante remontó un partido que había comenzado cuesta arriba y derrotó al serbio por 2-6, 6-4 y 6-4.
Thiago Tirante escribió este sábado la página más importante de su carrera. El tenista platense consiguió una victoria que quedará para siempre en su historia al derrotar a Novak Djokovic por 2-6, 6-4 y 6-4, en la segunda ronda del Masters 1000 de Cincinnati.
En el cemento estadounidense, el argentino protagonizó una remontada de enorme valor frente a uno de los mejores tenistas de todos los tiempos. Tirante no solo superó al serbio, sino que lo hizo después de perder con claridad el primer set y ante un rival que llegaba con una jerarquía incomparable.
El comienzo del partido mostró rápidamente esa diferencia. Djokovic tomó el control desde el servicio y la devolución, aprovechó los errores del argentino y consiguió imponer el ritmo de los intercambios. Tirante tuvo dificultades para encontrar profundidad con sus golpes y terminó cediendo el primer parcial por 6-2.
Todo parecía encaminarse hacia una victoria lógica del ex número uno del mundo. Sin embargo, el partido cambió en el segundo set. Djokovic comenzó a mostrar algunas dificultades físicas y Tirante encontró la manera de modificar su estrategia. El platense profundizó sus golpes, ganó precisión con el drive y empezó a sostener peloteos largos para llevar al serbio al límite.
La reacción del argentino fue contundente. Con mayor confianza, empezó a arriesgar en los momentos importantes y logró disputar de igual a igual los puntos decisivos. Tirante encontró una oportunidad para quebrar el servicio de Djokovic y no la dejó pasar. Con ese quiebre logró quedarse con el segundo set por 6-4 y llevar el encuentro al definitivo.
El tercer parcial fue una batalla. Ya no había margen para errores y cada punto tenía un peso enorme. Tirante mantuvo la intensidad, se mostró firme desde el fondo de la cancha y consiguió sostener la presión sobre un Djokovic que no encontraba la regularidad de los primeros minutos.
El argentino volvió a conseguir un quiebre en un momento determinante y quedó en una posición inmejorable. Después tuvo la madurez necesaria para sostener su servicio y cerrar el partido por 6-4. Cuando la pelota de Djokovic terminó fuera, Tirante pudo celebrar el triunfo más resonante de su trayectoria.
La victoria adquiere todavía mayor dimensión por el nombre del rival. Djokovic es dueño de 24 títulos de Grand Slam y uno de los máximos referentes de la historia del tenis. Para Tirante, además, significó ingresar definitivamente en el radar internacional con un triunfo que puede marcar un antes y un después en su carrera.
Pero el impacto también alcanza al tenis argentino. El platense puso fin a una espera de diez años: desde los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, ningún argentino había podido derrotar a Djokovic.
El último en conseguirlo había sido Juan Martín Del Potro, quien venció al serbio por 7-6 (4) y 7-6 (2) en los octavos de final de aquellos Juegos. Antes de esa victoria, el tandilense también lo había derrotado en la Copa Davis 2011, en Londres 2012 y en Indian Wells 2013.
La historia argentina contra Djokovic había comenzado en 2005, cuando Guillermo Coria lo venció en Roland Garros por 4-6, 6-2, 3-2 y retiro. Un año después, el “Mago” volvió a imponerse ante el serbio en el Masters 1000 de Miami, esta vez por 7-5 y 6-1.
David Nalbandian fue el siguiente argentino en derrotarlo. En el Masters 1000 de Madrid 2007, el cordobés se impuso por 6-4 y 7-6 (4), en el camino hacia el título que posteriormente conseguiría frente a Roger Federer.
Después llegó la era Del Potro, el argentino que más veces pudo vencer a Djokovic. La primera fue en la serie de Copa Davis de 2011. Un año más tarde, el tandilense volvió a ganarle en los Juegos Olímpicos de Londres. En 2013 lo derrotó en Indian Wells y, finalmente, protagonizó uno de los grandes batacazos de Río 2016.
Durante la década siguiente, varios argentinos intentaron repetir aquellas hazañas sin conseguirlo. Horacio Zeballos, Diego Schwartzman, Francisco Cerúndolo, Federico Delbonis, Juan Ignacio Londero, Federico Coria, Tomás Etcheverry, Pedro Cachin y Camilo Ugo Carabelli estuvieron entre quienes enfrentaron a Djokovic sin poder vencerlo.
Hasta que apareció Tirante. Diez años después del último triunfo albiceleste, el platense rompió la racha y se quedó con una victoria que trasciende una segunda ronda de un Masters 1000. A los 29 años, el argentino consiguió el triunfo más grande de su carrera y se ganó un lugar en una lista reservada para unos pocos: la de los tenistas argentinos que pudieron derrotar a Novak Djokovic.
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