Un informe privado reveló que casi un tercio del costo lácteo se explica por el transporte y que en la Argentina esos servicios son hasta 50% más caros en redes similares de Argentina.

Un informe especial de una consultora privada reveló que "la logística de Argentina representa cerca de 29 de cada 100 pesos de los costos de una compañía láctea, siendo el segundo componente de mayor peso, detrás de la leche".

En este relevamiento, Focus Market también indicó que "con menos volumen (de lácteos) para transportar y una estructura que no se redujo al mismo ritmo, cada producto carga con una porción mayor del viaje".

“El costo logístico continúa siendo uno de los principales factores que condicionan la competitividad de la economía argentina. La extensión territorial, la dependencia del transporte automotor, las deficiencias de infraestructura y la volatilidad de los costos operativos impactan directamente sobre el precio final de los bienes y la rentabilidad de las empresas”, expresó Damián Di Pace Director de la consultora Focus Market.

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En la industria láctea la materia prima es el costo principal, pero una vez que el producto sale de la planta empieza otro proceso: hay que almacenarlo, mantener las condiciones de temperatura que corresponden y distribuirlo hasta supermercados, almacenes y otros puntos de venta.

Según fuentes empresariales, ese recorrido o logística representa alrededor del 29% de los costos de una compañía láctea y ocupa el segundo lugar en su estructura de costos, detrás de la leche.

Un producto que exige un transporte especial

En el trabajo de Focus Market se indica que muchos de los productos lácteos son perecederos y requieren condiciones específicas de temperatura durante el almacenamiento y el transporte. El Código Alimentario Argentino establece, por ejemplo, un máximo de 8 °C para la leche pasteurizada y de 10 °C para las leches fermentadas, entre ellas el yogur. La leche UHT, en cambio, no necesita refrigeración antes de abrirse.

El frío implica más que el equipo instalado en un camión. Requiere vehículos y cámaras especializados, mantenimiento, energía, controles sanitarios y una operación condicionada por tiempos de carga y descarga y por la compatibilidad entre distintos productos. En mercadería de vida útil corta, el costo también aumenta cuando hay poca densidad de entregas, recorridos urbanos extensos o retornos con baja ocupación.

A eso se suma la geografía. Más del 90% de la carga doméstica argentina se transporta por camión, mientras que el ferrocarril y las vías fluviales tienen una participación mucho menor. Para una industria con redes extensas de distribución, el transporte por ruta ocupa así un lugar central.

Imagen generada por Inteligencia Artificial

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Un costo fijo que se reparte entre menos productos

El problema no es solamente cuánto cuesta cada recorrido, destacó la firma liderada por Damián Di Pace. También importa cuánto producto viaja arriba del camión. En la última década, el consumo argentino de lácteos cayó cerca de 15% medido en litros equivalentes, según datos sectoriales del OCLA.

La baja estuvo acompañada por cambios en los productos elegidos, los canales de compra y la frecuencia de consumo.La reducción fue aún mayor en el volumen transportado. Durante los últimos quince años, las toneladas movilizadas por la industria láctea cayeron alrededor de 35%, mientras que la capacidad logística no disminuyó en la misma proporción. El resultado es que, en algunos recorridos, los camiones circulan con capacidad ociosa.

Ahí aparece una cuenta sencilla: muchos de los costos del viaje siguen existiendo aunque haya menos mercadería. Hay que pagar personal, combustible, mantenimiento y, cuando corresponde, refrigeración. Si esos gastos se reparten entre menos productos, el costo logístico por unidad transportada aumenta. En otras palabras: menos productos arriba del camión, pero muchos de los mismos kilómetros por recorrer.

La necesidad de mejorar la eficiencia

“En este contexto, mejorar la eficiencia logística requiere una estrategia integral que combine inversión en infraestructura, mayor articulación entre los distintos modos de transporte y previsibilidad económica. Reducir estos costos no sólo permitiría mejorar la competitividad de la producción nacional, sino también fortalecer las exportaciones y moderar las presiones sobre los precios internos”, detalló Damián Di Pace Director de la Consultora Focus Market.

El costo logístico local duplica al de otros países de la región

Las estimaciones sectoriales muestran que la logística láctea tiene un peso alrededor de 50% superior al de redes comparables dentro del país y aproximadamente duplica al de algunos referentes de la región. El problema no es exclusivo de los lácteos.

América Latina opera, en general, con costos logísticos superiores a los de las economías desarrolladas. Las referencias relevadas los ubican entre 14% y 18% de las ventas de las compañías de la región, mientras que en países de la OCDE suelen representar entre 8% y 10%.

Argentina presenta, además, costos superiores a varios de sus vecinos. Una de las estimaciones incluidas en el relevamiento los ubica 24% por encima de Brasil y 70% por encima de Bolivia. Otro estudio calcula que la brecha con Brasil ronda el 32%. Las metodologías no son iguales, por lo que los números no deben leerse como una única medición, pero muestran una misma dificultad: distribuir mercadería en Argentina resulta comparativamente más costoso.

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