El leve crecimiento y la desaceleración de la inflación no reflejan un “cambio sustentable de tendencia” en la actividad económica, porque no se recuperará el consumo ni la inversión, según un informe del Centro de Investigación y Formación de la Argentina (CIFRA).
El informe señala que con “el sector primario, de servicios, financiero y la construcción, impulsada por la obra pública, explicaron el cambio de tendencia, en tanto que la industria disminuyó el vértigo de la caída y en mayo anotó el primer crecimiento interanual tras 15 meses negativos”.
Agrega que más allá de esas mejoras hay “una escasa sustentabilidad” para que el cambio de tendencia continúe.
El estudio agrega que ello se debe a los acuerdos paritarios por debajo del nivel de inflación e “indican que el consumo no será la variable decisiva para sustentar el crecimiento”.
Agrega también que “son escasas las oportunidades de inversión productiva en el marco del sostenimiento de altas tasas de interés, la apreciación cambiaria y la compleja situación internacional en la que resalta la crisis de Brasil”.
“Bajo estas circunstancias, los problemas en el sector externo se acentuaron en el marco del nuevo ciclo de endeudamiento, la valorización financiera y la fuga de capitales”, añade el trabajo del CIFRA que depende de la Central de Trabajadores (CTA).
Recuerda que en el primer semestre las colocaciones de deuda totalizaron 33.948 millones y que fueron “similares al endeudamiento de todo el 2016”.
Agrega que “la aceleración de las emisiones de corto plazo generó una carga de vencimientos de tal magnitud que, sumados a los preexistentes al gobierno actual (USD 14.255), alcanzaron a USD 29.429 millones en el primer semestre del año”.
“Es decir, las elevadas colocaciones de deuda externa en lo que va del año alcanzaron, principalmente, a refinanciar los vencimientos, lo cual es una expresión de la peligrosa bola de nieve que se está generando”.
El informe de julio de CIFRA agrega que “aún resta financiar casi USD 16.095 millones de vencimientos en moneda extranjera en el segundo semestre, la fuga de capitales al exterior superó con creces los USD 6.000 millones en los primeros 5 meses del año, acelerándose recientemente, y se registraron en los primeros 5 meses del año considerables déficit gemelos”.
“En ese marco, cayeron las reservas internacionales y se eleva el tipo de cambio, lo cual restringe las posibilidades de reducir las altas tasas de interés de las Lebac”, añade el informe.
El estudio fundamenta así el “escaso margen de maniobra que tiene el actual planteo económico para evitar que los inversores privados dolaricen sus carteras y presionen aún más sobre el tipo de cambio”.
Señala que “al mismo tiempo, las altas tasas de interés alimentan la especulación financiera y la consiguiente fuga de capitales al exterior y se trata de una encrucijada inherente al proceso de acumulación en marcha”.
comentar