Tras cerrar 2025 con exportaciones por más de US$ 6.000 millones y un fuerte crecimiento de la inversión extranjera, la minería argentina se prepara para un año récord.
La minería argentina se encamina hacia un año histórico. Luego de cerrar 2025 con exportaciones por más de US$ 6.000 millones y consolidar cinco años consecutivos de crecimiento, el sector proyecta superar los US$ 9.000 millones en ventas al exterior durante 2026, impulsado principalmente por el fuerte avance del litio y por el sostenimiento de elevados precios internacionales para los metales preciosos.
Así lo reflejó el último Resumen Productivo elaborado por la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), que destaca el creciente protagonismo de la actividad dentro de la economía nacional y su aporte a la generación de divisas en un contexto donde la necesidad de dólares continúa siendo uno de los principales desafíos del país.
Según el informe, las exportaciones mineras alcanzaron los US$ 6.075 millones durante 2025, cifra que representó un incremento del 31% respecto del año anterior. El desempeño permitió consolidar una tendencia positiva iniciada hace cinco años y reforzó el papel del sector como uno de los motores de la actividad económica.
Uno de los aspectos más destacados del reporte es el sólido balance comercial que presenta la industria. Mientras las exportaciones superaron los US$ 6.000 millones, las importaciones vinculadas a la actividad apenas alcanzaron los US$ 202 millones. Esa relación convierte a la minería en una de las actividades con mayor capacidad de generación neta de divisas dentro de la economía argentina.
El crecimiento también se reflejó en las inversiones. La Inversión Extranjera Directa (IED) destinada al sector aumentó un 27% durante 2025 y acumuló un salto del 88% en comparación con 2023. Como resultado, el stock total de inversión minera alcanzó los US$ 17.645 millones, el nivel más alto registrado hasta el momento.
Sin embargo, las mayores expectativas están puestas en lo que puede ocurrir durante este año. De acuerdo con las proyecciones de CAEM, las exportaciones podrían crecer más de un 50% y alcanzar los US$ 9.115 millones. De concretarse ese escenario, la minería pasaría a explicar más del 10% de todas las exportaciones argentinas, ubicándose junto al agro y la energía entre los principales generadores de divisas del país.
El principal responsable de ese salto sería el litio, mineral estratégico para la transición energética global y la fabricación de baterías para vehículos eléctricos. La producción de litio creció un 56% durante 2025 y las perspectivas para este año son aún más alentadoras.
Los especialistas prevén que la combinación entre una mayor capacidad productiva y una recuperación de los precios internacionales permita que las exportaciones del mineral aumenten un 181% interanual. En términos concretos, el litio podría aportar ingresos por US$ 2.559 millones, consolidándose como el gran motor de expansión de la minería argentina.
La situación es diferente en el caso del oro y la plata. Ambos metales continúan siendo los principales productos de exportación del sector, pero enfrentan una disminución en los niveles de producción debido al agotamiento natural de yacimientos maduros.
A pesar de esa caída en los volúmenes extraídos, el fuerte aumento de las cotizaciones internacionales permite sostener e incluso incrementar el ingreso de divisas. Las estimaciones indican que durante 2026 las exportaciones de oro alcanzarían los US$ 5.129 millones, mientras que las de plata rondarían los US$ 1.172 millones.
No obstante, desde la propia CAEM llamaron a interpretar las proyecciones con prudencia. El informe advierte que una parte significativa del crecimiento esperado responde al actual contexto de altos precios internacionales, impulsados por factores geopolíticos y económicos que pueden modificarse rápidamente.
En ese sentido, los analistas subrayaron que la consolidación de la minería como uno de los pilares exportadores de la Argentina dependerá no sólo del contexto externo, sino también de la capacidad del sector para sostener inversiones, ampliar la producción y desarrollar nuevos proyectos que permitan compensar la declinación natural de algunos yacimientos tradicionales.
Con todo, el panorama para 2026 aparece como uno de los más prometedores de las últimas décadas. En un país necesitado de dólares y de inversiones productivas, la minería busca consolidarse como una de las grandes apuestas económicas de largo plazo, con el litio como principal bandera de crecimiento.
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