S e ha sabido ganar un lugar destacado dentro del mundo del espectáculo impulsado por su talento y su perseverancia. Desde que se inició hasta la fecha ha transitado por un camino ascendente en el que abundaron los momentos felices. No se olvida de sus orígenes y se rige por los mismos códigos de siempre. Habla Coco Sily, un macho hecho y derecho.
l ¿Cómo describiría el camino que lo condujo hasta este presente?
-Lo describiría como un camino de cuesta arriba, lleno de felicidad.
l ¿Qué le aportó el humor a su vida?
-Casi todo, porque no concibo la vida sin humor.
l A su juicio, ¿por qué experiencias debería pasar todo hombre?
-En la medida de lo posible, tener hijos, tomarse algo en un bar con amigos, gritar un gol en la cancha y agarrarse a trompadas por alguna mujer.
l ¿En qué se considera un transgresor?
-En la actualidad, mi mayor transgresión es seguir teniendo códigos.
l ¿De qué siente que está de vuelta?
-De absolutamente nada.
l Usualmente, ¿qué activa su emoción?
-Mis hijos, mi pareja, mi laburo, Huracán y jugar al póker.
l ¿En qué terrenos de su vida puede asegurar que no especula?
-En todos, porque no sé especular.
l Habitualmente, cuando se le presenta una situación conflictiva, ¿la enfrenta o la elude?
-Cuando me encuentro ante una situación conflictiva voy de frente.
l Actuar bajo presión, ¿saca lo mejor o saca lo peor de usted?
-Actuar bajo presión saca lo mejor de mí porque me manejo muy bien en situaciones extremas.
l ¿Cómo definiría su línea de conducta?
-Ondulada.l ¿Con qué clase de gente le agrada estar?
-Con gente que tenga calle, porque si tienen calle tienen humor.
l ¿Qué le gustaría corregir de usted?
-El ser muy cascarrabias, porque creo que se la hago pasar a los demás.
l ¿En qué punto de su vida se encuentra?
-En el mejor.
l ¿Qué lo descorazona?
-Que una persona pueda inmolarse matando inocentes y otra pueda arriesgar su vida para salvar a alguien que no conoce, me descorazona ese misterio.
l Con el tiempo, ¿se hizo más indulgente o más exigente con usted mismo y con los demás?
-Me hice mucho más exigente, pero no sé por qué.
l Dicen que todo hombre tiene su precio, ¿ha pensado cuál es el suyo?
-Depende la situación. Algunas veces valgo un billete de dos pesos y, en otras ocasiones, no hay guita con que pagarme.
l Económicamente, ¿cuesta más hacer o deshacer matrimonio?
-Divorciarse cuesta más.
l ¿Para qué cosas tiene un plan B?
-No suelo tener plan B.
l ¿Qué atenta contra su buen humor?
-La falta de educación me pone de muy mal humor, quizás porque con los años me fui volviendo un cascarrabias.
l ¿Qué hace mucho que no hace y le encantaría hacer?
-Sentarme en una esquina con la espalda apoyada en la pared a tomar una cerveza como cuando era joven.
l En la universidad de la vida, ¿en qué materia lo aplazaron?
-En ninguna.
l ¿Cuál intuye que es el peor mal de nuestro tiempo?
-La locura, porque daña, lastima y mata.
l En general, ¿qué lo hace sufrir?
-El dolor de los demás.
l ¿Por qué podría decir de usted mismo que es buena persona?
-Porque soy buen padre y buen amigo.
l Lo suyo, ¿está más cerca del sacrificio o de la fama?
-Del sacrificio.
l Por último, ¿era esto lo que quería para su vida?
-Sí, porque nunca me imaginé que iba a poder vivir de lo que amaba
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