
Mientras organiza su súper festejo, Chiquita está furiosa porque no sacaron la estatua que le hicieron en Villa Cañas, a pesar de manifestar su disgusto por el resultado de la obra de arte.
En poco más de una semana (el 23 de febrero), Mirtha Legrand, una de las máximas estrellas del mundo del espectáculo local, cumple 99 años. Y comenzarán sus últimos 365 días antes de llegar a las tan significativas tres cifras de vida. Pero un dolor la amarga y mucho. Porque Chiquita está en desacuerdo con la estatua que le hicieron en su ciudad natal, Villa Cañás, y que ya remodelaron a mediados del 2024.
"El busto está todavía...", señaló Mirtha, en su programa, mientras charlaba con sus invitados de los almuerzos, programas ya grabados desde la Ciudad Autónoma, dejando atrás las semanas en las que Chiquita pudo estar en Mar del Plata. Acto seguido, fue Pía Shaw, una de las comensales, quien manifestó, al aire...
"Esas cosas son las que le enojan verdaderamente a Mirtha, lo fueron modificando pero no...". Y Legrand, dijo todo lo que piensa sobre la estatua que hicieron en su homenaje. "Me hicieron un busto en Villa Cañás, mi pueblo, y era horrible. Lo sacaron, lo retocaron y lo dejaron peor", expresó Chiquita, sin filtro alguno, dejando en claro su sentir.
El intentendente que es amigo mío me dice que vienen de todas las ciudades a verlo así que lo dejamos... “Me hicieron de cuerpo entero, ¿no? Estoy con las piernas cruzadas y me pusieron sandalias. Yo jamás uso sandalias con los dedos al aire. Ya a una altura de tu vida ya dejas pasar", dijo Mirtha, manifestando su descontento con los detalles de la obra de arte.
"Hicieron un cuadro mío pintado, con pintura, con los colores. Está en la estación de ómnibus, que es donde entra y sale la gente. Ese es lindo y me lo mandó el intendente. Pero este el busto... Yo pienso que me voy a morir y lo van a dejar ahí", dijo Mirtha, sobre la estatua que está ubicada en la plaza principal de Villa Cañás, localidad en la provincia de Santa Fe.
“El autor no es de Villa Cañás, es de una ciudad que se llama Casilda, que está cerca de ahí. Eso me lo contó el intendente. Yo no lo conozco. Nunca nos vimos con el autor, no lo conozco”, mencionó la conductora. “Se me ocurre que el bronce no debe ser muy fácil de trabajar, el metal. Entonces, me hizo una boca que parecería que no soy yo. Me veo y digo ‘¿yo soy esa?”, contó Legrand.