El filme en seis episodios que fue aplaudido, y en cada momento culminante de humor, casi sin excepción negro, disfrutado con muchas risas, no permite adelantar detalles argumentales porque se podría perder el efecto sorpresa; sólo se puede decir que se trata de historias de gente que "pierde sus estribos para liberarse, lo que es mostrado no como tragedia sino como algo placentero".
El filme comienza dentro de un avión a punto de despegar, continúa en un parador de ruta atendido por dos mujeres, y pasa a otro episodio de ruta pero más road-movie, sigue con uno bien urbano y el que más identificación encontrará con el público, en especial el masculino, pasa al "cómo el dinero todo lo puede", para terminar con una bizarra fiesta de casamiento.
Relatos Salvajes, dijo Szifrón "estaba pensada como serie para televisión, en principio 14 relatos escritos y 20 sin desarrollar. No imaginaba que algunos iban a ser parte de lo primero que iba a hacer. Se abrieron paso por sí mismos. Tenía tantos argumentos en desarrollo, que las nuevas ideas que me iban apareciendo, estaban reducidas a su conflicto profundo".
El público de la primera función de prensa en Cannes festejó el tono desafiante de la propuesta, para algunos inimaginable en Cannes por su humor corrosivo, su violencia sangrienta, su estructura episódica con un tema en común, y por las referencias tanto de los filmes italianos de la década del '60 o de otros más modernos, como Tiempos Violentos, de Quentin Tarantino.