Por supuesto que el encuentro familiar se extendió a los seres queridos del ex seleccionador argentino. Además de la joven de 18 años, la cena de fin de año celebrada en la casa de Don Diego, en Villa Devoto. Estuvieron presentes, por supuesto, el papá del ídolo (entre los más mimados), las hermanas del Diez y lógicamente Rocío Oliva, quien no fue sola si no que sumó al encuentro a su mamá Mónica, su padrastro y su hermanito.
En tanto, las hijas mayores de Maradona, Dalma y Gianinna pasaron las fiestas junto a su madre, Claudia Villafañe, mientras que Dieguito Fernando estuvo junto a la suya, Verónica Ojeda.
De buen humor, Maradona se retiró de la casa de su padre a las 3 de la madrugada, y antes de subirse a su auto se sacó una "selfie" con un grupo de amigos que victorearon su nombre cuando lo vieron salir.
Sin embargo no todo parece color de rosas en la familia. Si bien algunas diferencias parecen guardadas en llaves de siete puertas, el flamante conductor de Infama, Rodrigo Lussich, dejó entrever una supuesta crisis entre el diez y su novia, durante la noche del 24. ¿El motivo? Nada menos que Dieguito Fernando. Al parecer Maradona se fue ofendido en esa oportunidad después de que la propia Oliva le sugirió ponerle una máscara al nene "porque es muy muy feo". Según Lussich, aquella Nochebuena concluyó con Rocío echada y ambos enojados.
El último lunes, sin embargo, alcanzó para la reconciliación. El cambio de año, parece haber servido para que ambos limen asperezas y apuestan a futuro.
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