La vedette no pudo subir al escenario el viernes por la noche, debido a una descompensación. Moria Casán la atribuyó a las preocupaciones que está atravesando: varios juicios y la denuncia contra su hijo
Mar del Plata no está pasando su mejor temporada a nivel teatral. Por eso son muchos los elencos que viven en constante estrés y sus artistas terminan sufriendo las consecuencias. En Sorpresas, la obra que encabezan Moria Casán y Carmen Barbieri, los números no son los esperados. Sin embargo, no todos se lo toman de la misma manera y en este caso quien más lo sufrió fue Carmen. El viernes a la noche, la vedette no pudo salir a escena en Brillantísima, la revista que presentan junto a Moria, porque sufrió una descompensación. Y fue solamente la Casán la que enfrentó al público. "Vengo a decirles que la hermana Barbieri no está con nosotros porque la mandé a Las Grutas a rezar diez padre nuestro al Santiago apóstol", contó la diva en broma, haciendo referencia a Santiago Bal, el ex de Barbieri que hace temporada en esa ciudad del Sur argentino.
Lo cierto es que Moria contó en Radio 10 los motivos de esa descompensación y encendió una alarma: "Pobre Carmen, no es fácil lo que está pasando. Es un verano de mucho calor, estamos sofocadas, trabajamos mucho y encima todos los días se entera de una cosa diferente. Está afrontando varios juicios y encima ahora lo de Federico la tiene muy angustiada. Es mucha la presión que tiene. Nosotras no sólo somos artistas, somos empresarias y tenemos que responder ante un montón de gente, tanta presión a veces te pasa factura", dijo.
El problema con Federico es que su hijo fue acusado de apología de las drogas y enfrentaría una causa en ese sentido, lo que a Carmen la tiene muy preocupada. Por suerte, Moria contó que habló ayer al mediodía con su colega y que estaba estable. "Va a seguir con la función de Sorpresas, descansó y se siente mejor, pero hay que tener cuidado", dijo.
Más allá de todos los problemas periféricos a la obra, lo cierto es que Sorpresas no está ni siquiera entre las cinco obras más vistas de La Feliz y eso también la tiene bastante inquieta. Moria tiene una explicación para eso y dijo: "El tema es que este verano hicimos una apuesta diferente. Porque con Carmen estamos en Sorpresas y también hacemos la presentación de Brillantísima. Entonces, la gente se dividió. Es decir que si estuviésemos en un solo espectáculo entonces nos iría a ver mucha más gente. Pero el público se reparte. El otro día festejamos los 30 mil espectadores de las dos obras y esos números para nosotros son muy buenos", comentó.
Y además le puso un freno al rumor que indicaba que Sorpresas sería levantada en el invierno: "Me encanta el musical, es hermoso y creo que no merece que se termine. Hay varias propuestas y las estamos analizando. Tal vez se presente el musical sin nosotras. La gente de Buenos Aires merece ver esta obra que es maravillosa y de la que estamos muy orgullosas".
La referencia de Moria es porque la semana pasada se conocieron algunos números que realmente ponían en alerta a los productores de la obra. Un promedio de 250 entradas vendidas para Sorpresas es realmente un número que no esperaban quienes apostaron a un elenco numeroso que además de Carmen y Moria está integrado por Cecilia Milone, Divina Gloria, María Rosa Fugazot, Mariana Jaccazio e Ivanna Rossi. La idea de Faroni una vez terminado el verano es que las dos divas dejen el musical para que se pongan al frente de Brillantísima por lo que Sorpresas quedaría sin sus dos máximas figuras por lo que habrá que ver cuál es su destino final.
"La apuesta que hicimos este verano sabíamos que no era sencilla. Pero igual decidimos apostar. El musical no es sencillo de hacer; estamos siempre en escena. Salvo en cinco o seis minutos, el resto del tiempo lo pasamos arriba del escenario. A diferencia de la revista donde entre cuadro y cuadro podemos descansar en el camarín. Todo esto suma a la hora de tomar una decisión pensando en lo que viene", contó Moria.
Un verano caliente que a Casán parece no pasarle factura. "Yo soy un animal de trabajo y disfruto de lo que hago", dijo. Su compañera esta vez no pudo seguirle el tren y tuvo que parar. Es que Carmen no sólo tiene el ritmo y el vértigo del trabajo. Este verano además se le sumaron algunos contratiempos que la tienen siempre al borde del colapso. Y recién empezó febrero...