Este año, el cine nacional ha decidido retratar una de las décadas más oscuras de la Argentina y lo ha hecho de una manera más que interesante. Después que "El Ángel" se convirtiera en un fenómeno de público, "Rojo" será la nueva apuesta local que dejará ver lo convulsionado y amoral de los años '70.
El tratamiento que este thriller hace de los años en los que actuaba la Triple A, ya ha conquistado al jurado del Festival de San Sebastián que le ha concedido tres premios: Dario Grandinetti fue elegido como mejor actor, Benjamín Naishtat se llevó el premio a mejor director y Pedro Sotero ganó en la terna a mejor fotografía.
Al recibir su premio, Naishtat habló sobre la actualidad de la industria cinematográfica en el país y manifestó su preocupación: "Escuchaba los discursos y sentía que el mundo va un poco mal; sino, deberíamos estar celebrando y ya. Seguramente mañana los diarios dirán que Rojo ganó premios y que el cine va bien, pero no es así. Hace algunas semanas el ministerio de cultura fue degradado a secretaría. La cultura dignifica, es parte de la dignidad de un pueblo y la dignidad no se negocia".
Según los críticos, la película logra estudiar la amoralidad a través de la historia de un hombre de clase alta que reacciona de una forma impensada tras ser interceptado por un desconocido al que minutos antes había humillado en un lugar público.
Tras su visionado, varios especialistas, como Boyd van Hoeij de The Hollywood Reporter, han asegurado que este trabajo confirma a Naishtat como una de las voces más estimulantes de la actualidad.
Además en el marco del mismo festival,"Familia sumergida" de la realizadora María Alché, que relata la historia de una mujer en duelo por la muerte de su hermana, se alzó con el Premio Horizontes a mejor película latinoamericana. Una noche de gloria para el cine nacional que, contra viento y marea, sigue sacando a relucir grandes talentos.
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