Si a Federico Bal lo persigue la tercera en discordia en su separación de Laurita, Flor Marcasoli; el Polaco tampoco tiene paz y apenas puede disfrutar de su nuevo amor en la pista. A diferencia de Fede Bal, el Polaco no puede bailar con su novia Silvina Luna, pues ella tiene otro bailarín. Pero además, el cantante siente la presión de su ex mujer Valeria Aquino, quien ayer le envió una carta documento para que el cantante no lleve a la pequeña hija de ambos, Alma, a la pista de baile.
El manager de la modelo Aquino, Jorge Zonzini, explicó que su representada “no cree que sea el ámbito adecuado, con baja temperatura en el estudio y largas horas de grabación, para una nena tan chica. Y más cuando en los últimos meses la nena sufrió episodios de descompensaciones respiratorias. Alma es asmática”.
A su vez Zonzini remarcó que Aquino “le da prioridad a la educación y a la salud de su hija, mientras que el padre no le da prioridad a Alma incumpliendo el pago de la cuota alimentaria”. Pero luego, de alguna manera se desdice el representante al afirmar que la nena no iría por una prioridad de la salud: “El Polaco estaría debiendo cinco meses de cuota alimentaria, de febrero a junio. Si estuviera al día, es posible que la mamá de la nena hubiera dado el visto bueno para su participación”.
Desde la denuncia “por violencia de género” por parte de Aquino contra el Polaco -incluida una restricción perimetral-, la ex pareja se comunica a través de los abogados. Así fue cómo le llegó el pedido a Aquino y su inmediato rechazo. Ayer el Polaco posteó en las redes sociales una foto con Alma cuando la fue a buscar al jardín de infantes. Una guerra sin fin, con una criatura en el medio. Triste.