Dustin Hoffman emergió como la figura principal en el periodo del Renacimiento de Hollywood desde 1960 y hasta los del 1970, personificando a inadaptados y a no heroicos en películas que abarcaron a una nueva generación de espectadores. Después de luchar dentro y fuera de Broadway, el actor entrenado por Strasberg saltó a la fama con su rol estelar en “Tha Graduate” (1967). Luego ofreció personajes muy diversos y elogiados y con “All the President’s Man” (1976) mostró que también podía llenas cine. “Kramer vs. Kramer” (1979), “Tootsie” (1982 y “Rain Man” (1988), ganando los Oscar al Mejor Actor en dos de sus tres actuaciones nominadas marcaron un momento brillante. En el nuevo milenio, disfruto de su resurgimiento comercial con actuaciones cómicas en “I (Heart) Huckabees” (2004), “Meet the Fockers” (2004) y en la película animada “Kung Fu Panda” (2008). El estreno de “The Meyerowitz Stories (New and Selected)” fue una ocasión para que POPULAR entrevistase en forma exclusiva a Dustin Hoffman.
l Viendo sus película “The Meyeroitz Stories”, considera fácil, teniendo sus propios hijos, compartir el amor y esparcirlo?
-Pienso que Noah (el director Noah Baumbach) y yo compartimos un crecimiento infeliz, y eso es lo que nos ha unido. Nosotros nos encontramos varias veces todas las semanas y hablamos de nuestros problemas, porque pienso que nuestros padres tuvieron muchas cosas en común como después me entere. Ciertamente hay padres que tienen hijos y no quieren que sus hijos vayan más allá de los que ellos fueron. Todo eso es transmitido, no verbalmente, y los chicos se dan cuenta. En lo que a mí me concierne, tengo muchos hijos y sé de donde yo he salido. Mi padre se llamaba Harry, y una que otra vez mi esposa con la que estoy casado hace 37 años, me avisa que Harry está viniendo. Ella me ayuda. (risas).
l ¿Qué piensa de la política de Trump sobre el Congreso y la Corte Suprema?
-Pienso que algo muy importante está pasando, y que no lo he visto durante mi vida, y eso es la división en este país.Trump dijo que no había gente pobre, que todos estaban en la clase media, que no había razón para sublevarse. Eso provocó un tremendo desagrado y enojo porque ellos no fueron notados ni siquiera vistos como pobres.
l Cuando comenzó hace cincuenta años...
-Usted no tiene que decir ese número... (risas).
l Filmaba películas extraordinarias por su talento. Hoy las películas exitosas tienen todas efectos especiales. ¿Veremos de nuevo aquel tipo de películas?
-Creo que existen. Pero no son de los estudios. El problema no creo que sea la falta de talento y de excelentes actores y de excelentes directores y de excelentes guionistas. Muchos escritores se han ido a la televisión porque tienen más poder. Cada semana se van a la televisión los mejores escritores, porque la cinematografía nunca lo hizo, en los 50 años que he estado haciendo films.
l ¿Por qué?
-Porque esos escritores se transforman en un enigma y no se les permiten entrar en el set de filmación y si les permiten entrar, tienen que tener cerrada su boca. El director es en un sentido el escritor, porque usualmente hay un director distinto cada semana, así que aquel no tiene ningún poder. Eso sí, quiero significar que cuando decimos qué maravilloso es el film que hicimos, no es una película del estudio.
l ¿Grandes artistas se van a ir a la televisión?
-Bueno, ahora están en la televisión.
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