En la familia Bal se vive un clima de tristeza por el delicado estado de salud de uno de los últimos capocómicos que quedan del mundo de la revista: Santiago Bal. Este lunes, Carmen Barbieri, su ex mujer, quien siempre cuida de su salud, acudió a las redes sociales para expresar su desazón al ver que Santiago no registra mejoría y fue muy explícita al afirmar que la vida de Bal se va apagando de a poquito: "Y cuando te dicen ´ya vivió todo´ y una se pregunta ´¿y porqué no? Un poco más".
Ni Carmen Barbieri ni el hijo de ambos, Federico Bal, encuentran consuelo alguno porque esta vez están viendo que Santiago Bal tiene menos fuerza para enfrentar otra de las tantas internaciones que atravesó. Bal se encuentra en la clínica de rehabilitación IMAC, luego de sufrir una grave infección pulmonar y un severo cuadro de deshidratación. Ex mujer e hijo se tuvieron que volver de Mar del Plata por los vaivenes de salud de Santiago.
Ayer, a la salida de la clínica, Federico ya con voz quebrada señaló: "Quiero contarles algo que siento que los puede ayudar o simplemente lo uso como método de descargo. Acabo de ver a mi viejo y él está en un momento difícil, atravesando un momento de mucha edad y mucho desgaste".
A su vez agregó: "De golpe, tuve una charla muy linda en los momento en que él puede hablar, y le dije lo mucho que lo amo. Lo abracé, le toqué la cara, las manos".
Por la noche, ya en la gala de eliminación del Bailando, donde tuvo que competir por su continuidad debido a un accidente durante la performance, el joven volvió a repetir sus palabras, y agregó una frase que no pasa desapercibida y muestra la angustia que vive la familia: "Si tenés del otro lado algún familiar que está grande, estaría bueno que te tomes un momento para ir, para decirle lo mucho que lo amás, para tocarle las manos, la cara, para sentirle el olor, escucharle la voz. Porque después son cosas que uno extraña mucho. Si tenés un teléfono a mano grabalo, filmalo cuando hable, y guardá esos recuerdos que serán nuestros tesoros más preciados cuando no estén. Son momentos que no vuelven más".
Bal dejó trascender sus sentimientos en público sobre el delicado estado de salud de su papá: "Siempre subo cosas más frívolas a las redes sociales y, por primera vez, me sentí con la necesidad de mostrarles lo que me está pasando. No pierdan el tiempo, el trabajo y las ocupaciones siempre están en un segundo plano. La vida es hoy, hay que aprovecharlos y decirles todo en vida".
El año pasado los tres cumplieron el sueño de compartir el teatro y, más específicamente, el amor por la revista. Santiago Bal a fin de año se bajó porque reconoció que ya su salud no le permitía subir al escenario.
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