Florencia Peña viajó a la provincia de Salta para bautizar a su hijo Felipe, de apenas dos meses de vida, fruto de la relación con el abogado salteño Ramiro Ponce de León. El sábado pasado, ella viajó con el bebé pero estuvo acompañada de sus dos hijos adolescentes de su primer matrimonio con el músico Mariano Otero.
El lugar elegido para bautizar a Felipe fue la Capilla del Huerto de la Salta y el acto religioso transcurrió en una ceremonia muy íntima.
Tras el bautismo, la actriz publicó fotos de la ceremonia en las redes sociales y escribió que “fue muy emocionante todo porque yo no soy muy católica. Fue sobre todo un gesto hacia Nelly, la mamá de Ramiro, que sí lo es y le da mucha importancia al bautismo de Feli”.
Ninguno de sus hijos mayores, Tomás (14) y Juan (8), el primero de novio con una de las hijas de Marcelo Tinelli, Juana, siguieron el camino de la tradición católica. No tuvieron bautismo, como sí lo acaba de recibir Felipe.
“El festejo posterior, después de la iglesia, fue en la casa de Ramiro, donde se sumaron todos nuestros amigos. Comimos unas regias empanadas”, contó Florencia Peña que con su tercer hijo se emociona casi como una mamá primeriza. Eso quedó demostrado, por ejemplo, en Navidad, cuando la actriz publicó en las redes sociales un saludo con la foto de Felipe recién nacido.
Colmada de felicidad, la actriz regresa a trabajar el próximo 26 de enero. Va a retomar el lugar que le dejó a Muriel Santa Ana en la obra de teatro Los Vecinos de Arriba, una deliciosa comedia con Diego Peretti, Rafael Ferro y Julieta Vallina, en la cartelera de Buenos Aires.
Cuando quedó embarazada, Peña siguió con la obra hasta el sexto mes, pero luego sufrió una indisposición que fue un pequeño susto y decidió apelar a su reemplazo antes de lo pensado. La obra es una de las más elogiadas por la crítica y también de la más vistas por los espectadores. La actriz retoma su trabajo y su rutina tras haber dado a luz a su tercer hijo y entre Felipe, el trabajo y la familia que formó, siente que llegó a un sentimiento de felicidad plena.