El director artístico habló del conductor con duras palabras, tras ser parte del conflicto que lo distanció de su exsocia artística, la mujer del líder de Polémica en el bar.
Flavio Mendoza y Romina Propatto, esposa de Mariano Iudica, eran socios coreográficos y amigos. Juntos, a la par, crearon grandes producciones teatrales en la época de los teatros de revistas y en los comienzos de la zaga que, luego, terminó significando Stravaganza, uno de los espectáculos más taquilleros de las temporadas de verano. Hasta que el vínculo se rompió y terminaron enfrentándose en la justicia.
Ahora, muchos años después, el director artístico habló de la "responsabilidad" que tuvo el conductor en su conflicto personal, como así también judicial, con Propatto."Me parece la peor persona que existe", definió Flavio, sin pelos en la lengua, durante una entrevista "mano a mano" con Marcelo Polino, para Caras Tevé, sobre el líder de Polémica en el bar, el programa de las noches de América.
"Vi muchas cosas en su momento que nunca me gustaron y creo que ha influido muchísimo... Tampoco le voy a echar la culpa solamente a él porque Romy (Propato) tiene que ver también, ¿no? Pero no me gustó cómo se manejó él”, compartió, el coreógrafo, sobre el motivo por que el que está ofendido con Iúdica.
"Si me dan diez mil dólares para trabajar con él no lo hago... No es un tipo que me da buena vibra. Viví cosas que no estuvieron buenas. Yo tuve un juicio, llegamos a un arreglo, pero no era para eso”, contó Mendoza, sobre el acuerdo judicial al que llegaron con Propatto, la esposa de Mariano.
"Es alguien que yo he dicho muchas veces, hace muchos años ya, que no me cae bien por las cosas que ha dicho y por su forma de tratar a las mujeres. No solo conmigo. Lo he visto con otras mujeres y conozco historias. Es el único tipo con el que no volvería a laburar", lanzó Carla Conte, ex compañera de Mariano, a fines del año pasado.
"Yo trabajé con un millón de tipos que los amo. Compañeros divinos. No son todos los tipos así. Yo no creo que todos los tipos sean unos pajeros. Este, puntualmente, es así... Las que éramos más o menos del mismo nivel, yo era conductora, no quieren volver a trabajar con él. Imagínate las bailarinas lo que pasaron”, reflexionó, Conte.
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