Bella por donde se la mire, Noelia Marzol se luce arriba y debajo de los tablas. Sus sensuales curvas y carisma le permitieron ganarse el cariño de la gente y la conducta de trabajo la posicionó en poco tiempo.
Hoy es uno de los atractivos de Los Corruptelli, la comedia de Gustavo Sofovich, en el teatro Bar, en Carlos Paz. “Estoy muy contenta de estar en esta obra. Me sentí muy halagada cuando me llamó Muscari (José María) porque casi fue a ciegas. El me había visto trabajar con Antonio Gasalla pero nunca hubo una prueba, una charla en el medio. Confió ciegamente en lo que podía llegar a dar arriba del escenario. La dirección de él me ayuda a crecer como actriz, mis compañeros estuvieron acomodándose durante todo el período de ensayo, ajustando cada pieza para que salga bien. Creo que es un trabajo de todos, más allá de que les guste mi actuación. Se me dio muchísimo espacio, de hecho también bailo. Muscari sabe que me gusta bailar y me dio ese espacio. El libro lo recibí tal cual, tengo muchísimo texto, estoy todo el tiempo en escena, al igual que todos porque es una obra bastante coral. Lo tengo que agradecer porque uno puede hacer las cosas bien pero si no se le da la oportunidad, no podés demostrar que lo podés hacer. Siento que hay mucho prejuicio con la gente que es atractiva con respecto a si puede tener o no alguna aptitud para la actuación o para destacarse en algo más, más allá de lo físico. La realidad es que mis papás siempre me obligaron a hacer las cosas como se debían. Me mandaron a estudiar, tengo muchísimas horas de estudio, por más que nadie lo sepa y yo no ande contando por la vida que es lo que hice o lo que dejé de hacer. Creo que una formación sólida es la base para cualquier carrera y, obviamente, en lo artístico, también. Le agradezco a mis padres que hayan sido exigentes conmigo”, reconoció la blonda, desde una butaca de la ciudad serrana.
l Días atrás, Virginia Gallardo declaró que a ella no le dan una posibilidad en las productoras de Pol-ka y Underground por ser una chica sexy, por prejuicio. ¿Te pasó?
-A mi no me pasó. De hecho, cuando termine la temporada voy a grabar capítulos para la nueva tira de Pol-ka. Pero si, obviamente, tuve que hacer un millón de castings y cosas. Por un lado está bien porque si son proyectos y cosas de excelencia, que hagan un millón de pruebas sea quien sea lo que estén probando, está bien. Y también entiendo a Vir y creo que estoy de acuerdo con que hay un prejuicio por la mujer exuberante. Es un tema que, por ahí viene Graciela (Alfano) y me cuenta de su historia, de su paso por los diferentes lugares. Como si estar tapada hasta el cuello significase ser buena actriz. Pueden convivir las dos cosas. La gente tendría que empezar...Hemos cambiado mucho como sociedad pero esta es una batalla que todavía falta ganar pero con mucho trabajo se va a dar. Más allá de que si me muestro o no físicamente, puedo hacer otras cosas. Y también es un trabajo de las dos partes: que nos den la oportunidad y nosotras hacer las cosas bien, no salir con cualquier locura. Cuando uno está trabajando, está trabajando, no importa si estás actuando, haciendo un balance general de una empresa o lo que sea. Hay que hacer las cosas bien y como se debe.
l Tu personaje es una chica ambiciosa. ¿Vos sos igual?
-Alexia, mi personaje, es una chica hiper ambiciosa. Trata de usar todos sus atributos físicos para conquistar a su cuñado que, de toda la familia, es la única persona correcta, que no es corrupta ni sucia. Todo el resto somos un desastre como familia. Tratamos constantemente de corromper a mi cuñado que es candidato a presidente. Y Alexia, aparte de que se le tira encima a su cuñado casi encima de su marido, también es bastante hueca. Y yo soy bastante ambiciosa. Cuando se me mete algo en la cabeza, necesito conseguirlo cueste lo que cueste. Obviamente, no me gusta andar pisando cabezas, haciendo cosas que no corresponden o de mala compañera pero trato de esforzarme para conseguir lo que necesito para seguir viviendo.
l Y en lo económico, ¿sos materialista?
-No, cero. De hecho, mis amigos me cargan y no pueden entender. Tengo plata tirada por la casa. Por ahí, ellos me abren la guantera del auto y hay dinero. Soy muy descuidada con la plata, eso debería modificarlo porque necesito tener una cultura un poco más de ahorro. Por suerte, tengo auto y casa, todo lo que se necesita para vivir. Pero me quiero organizar con la plata, tengo que saber invertir mejor, ese es el problema