A raíz de la denuncia que Matías Schrank realizó días atrás sobre la deuda que los productores de la obra “Chicos Católicas” mantienen con él, el autor Juan Paya habló con DIARIO POPULAR y explicó las circunstancias que originaron este inconveniente.
Paya no sólo es autor de la obra, sino que la produce con gran éxito en Buenos Aires, pero en los últimos meses decidió cederle esa función por el término de un año a Verónica Fucci y Mariano Suárez para que la llevaran a la competitiva Villa Carlos Paz, donde no logró tener una buena performance este verano, y a otras ciudades del interior del país. Según Paya, una pelea mediática que la actriz Carmen Barbieri inició contra “Chicos Católicos” este verano fue el detonador de la magra concurrencia de público a la sala.
—¿Qué fue lo que sucedió en el verano con Chicos Católicos?
—Para que se entienda, durante 6 años hice Chicos Católicos como protagonista junto a un grupo de gente. La escribí y la produje sin ningún tipo de problema, fue un éxito siempre. Fue una obra que tuvo un boca a boca espectacular, críticas increíbles que se pueden comprobar. Hemos estado en un teatro de 130 localidades cuando arrancamos, después en una sala de 300 butacas y finalmente terminamos nuestra gestión en el teatro Metropolitan donde nos fue tan bien que ahora, gracias a Dios, estrenamos La madre que los parió.
—¿Qué pasó con Carmen Barbieri?
—Fue una situación complicada porque es una persona que tiene una gran cintura para la pelea mediática y es una artista bélica: le gusta la guerra y se aprovecha de eso y de lo que la difusión le da. Frente a esa persona, un grupo de jóvenes que hacen una obra y que se sienten atacados, se generó toda una movida contraproducente para mí. Esto derivó en que yo les pidiera (a Fucci y Suárez) que no siguieran más en Carlos Paz porque me parecía que no era una plaza para la obra y no era un contexto de peleas mediáticas y de cosas que no van con la carrera que yo estoy siguiendo. No quería que mi espectáculo, al que cuidé durante tanto tiempo, estuviera sumergido en ese barro.
—Matías Schrank está muy enojado por la falta de pago de lo trabajado en el verano. ¿Estás al tanto de lo sucedido?
—A Mati lo aprecio mucho porque es una persona que conozco hace mucho tiempo, porque vino un montón de veces a ver la obra y con muchas ganas de actuar, pero me parece que le está pifiando en la forma. Respecto de la deuda, yo tengo (puesto) el alerta de Google, entonces ni bien me salió el aviso de que había problemas, me comuniqué con Matías, Verónica y Maximiliano. Pedí que por favor se resuelva el asunto porque no quiero que Chicos Católicos este envuelta en este tipo de problemas.
—¿Cuál fue la respuesta de los productores?
—Me dijeron que lo estuvieron llamando a Matías y que no atendía el teléfono. Supongo que en estos días lo van a arreglar. Por lo que tengo entendido, Matías sabía que la deuda se iba a extender en tiempo, pero bueno, tienen todo su derecho a reclamar. No sé qué paso, pero espero que se resuelva pronto. Estoy tratando de mediar entre las partes para que se solucione.
—¿Qué falló en Carlos Paz?
—Fallaron muchas cosas. Para mí no es una obra para esa plaza porque la gente va en búsqueda de otro tipo de teatro: ni mejor, ni peor; diferente, con figuritas más populares y por algo les va bien, porque tienen gente extremadamente popular. Para mí (Fucci y Suárez) tendrían que haber hecho la gira que era para lo que me habían pedido la obra y el cambio de teatro los perjudicó, y la pelea mediática no funcionó. Fue algo que no debería de haber sucedido y después no estuve. Los hechos llevaron a que se transformara en una mala experiencia.
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