Luciana Salazar y Martín Redrado fueron pareja durante siete años pero cuando decidieron terminar el vínculo lo hicieron en medio de un escándalo.
Ayer, en una nota con Los Angeles de la Mañana, en la previa del debut de su programa, Luli habló sobre como está hoy su situación sentimental y si se imagina reconciliada con Redrado.
“No. Yo la verdad que no tengo ni ganas de hablar de él. No me interesa”.
En cuanto al hecho de que su ex pareja no la haya saludado y contactado tras el nacimiento de Matilda, Salazar aclaró: “No me dolió que no me llame. Me duele que, en general, soy una persona de códigos en la vida y mi palabra vale. Cuando a mí me piden algo, yo cumplo, y cuando no me hacen lo mismo, no me gusta”, contó. Sin embargo fueron tantas las veces que dijo no y terminó volviendo, que Angel de Brito insistió con esa posibilidad y la rubia dijo: “Esta vez es especial. Yo me quiero dedicar a mi futuro, a mi beba.
El día de mañana por supuesto que estoy abierta al amor... Hoy no volvería”. Enseguida Mariana Brey indagó si seguía esperando el llamado de Martín y Luciana Salazar disparó con gesto adusto: “No. Cada uno tendrá su conciencia, y le quedará en su conciencia. La verdad es que mi hija es todo, yo sé todo lo que viví. Yo duermo muy tranquila, tengo mi conciencia muy tranquila porque sé que hice las cosas bien”.
Más allá de hablar de su vínculo actual, lo que dejó dudas fue su respuesta cuando le preguntaron su Redrado era el donante para que naciera Matilda. “Es una historia muy larga, y si hay que explicar cada detalle, es muy complicado. Prefiero mantener el silencio por eso, porque además di mi palabra. Como dije, yo cumplo con lo que me piden. Después, cada uno verá lo que hace con su vida”. Y en cuanto al tratamiento, ella aseguró que lo pagó de su bolsillo y dio detalles de los costos.
“Me costó 70 mil dólares, desgraciadamente, es muy caro. Puse todos mis ahorros y también recibí ayuda. No es solo el tratamiento, se suma el alquiler de una casa en Estados Unidos, los gastos diarios, la comida. Es un presupuesto terrible”, aseguró.
Anoche fue el especial de Luciana Mamá donde se pudo ver a Luli en una faceta totalmente desconocida para sus seguidores. Desde el momento en el que empezó a remodelar el cuarto para cuando Matilda llegue a la Argentina, pasando por el baby shower repleto de famosos amigos y su pelea con su hermana de la que ayer Luli le bajó el tono. “ “No eché a mi hermana. Está en la edad de la rebeldía y dice cualquier cosa”, contó. Una mamá con todo.
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