La popular actriz salió al cruce de las denuncias contra Jorge Porcel -su expareja en los años 80-, y reavivó el debate que generó la serie de Moria Casán.
La actriz y vedette Luisa Albinoni salió a defender de forma contundente a Jorge Porcel -su pareja entre 1978 y 1983-, luego de que Georgina Barbarossa relatara episodios de acoso que atribuyó al capocómico en los años 80. En el programa "Intrusos" en América TV, lo describió como “un hombre como cualquiera” que “después se degeneró” y fue contundente contra quienes “revuelven mierda” a partir de la serie biográfica de Moria Casán.
El disparador del recrudecimiento de la polémica fue la aparición de Barbarossa en el ciclo "SQP -Sálvese Quien Pueda" en América TV, cuando al mencionar a Porcel, la actriz y conductora cortó en seco y dijo “Ni me hables”. Luego lo definió como “un ser deleznable” y relató un episodio concreto “Un día que el gordo me había tocado el culo horrible, de una manera espantosa que ni voy a contar, me fui llorando al camarín. Yo era muy chica”.
Barbarossa dijo que soportó esas situaciones por necesidad económica y que incluso le ocurrió cuando estaba embarazada. Según explicó, fue Carmen Vallejo, quien la acompañó y se paró a su lado en las grabaciones y expresó una frase que generó mucha polémica: “Que Dios lo tenga en un tacho de mierda y no lo largue”.
Georgina recordó las dos veces que trabajó con Jorge Porcel fueron “un pan amargo” y “una tortura”. Además, aseguró que no se arrepentía del fondo de lo dicho, aunque sí reconoció el tono “Estuve guaranga, sí. La verdad que estuve muy maleducada. Pero me salió del alma”.
Luisa Albinoni le dio el movil a "Intrusos" visiblemente alterada y distinguió su historia de la de Barbarossa “Hay que usar la memoria porque Georgina habló del ’87. Estuve con ‘El Gordo’ desde el ’78 hasta el ’83. Sí, después se degeneró. ¿Qué querés que te diga? Es un hombre como cualquier otro”.
La actriz atribuyó el regreso de este tema a la serie sobre la vida de Moria Casán “Revuelven mierda y todo deviene de la serie de Moria. Siempre hubo quejas contra el gordo. La gente habla de acuerdo con cómo le fue en el viaje. Todos se cuelgan de las tetas de Moria, es muy conveniente, da producto”.
Además, pidió que quienes “hace mucho que no trabajan” se dediquen al teatro “algo talentoso y lindo” y dejen de hablar “pelotudeces de los demás, sobre todo de los que están muertos”. También dijo que instruye a su hija “para que se defienda de todas esas cosas, como los acosos”.
El momento más tenso llegó cuando amplió el foco de la polémica “Hay que hablar de otros humoristas, flacos, no gordos, que también acosaban. Hablemos de todo y de las chicas que se metían en los camarines para conseguir cosas. Hay de todo. Los muchachos no son siempre los soretes de la historia”.
Cuando el periodista Daniel Ambrosino insistió para que diera nombres Albinoni explotó “No especulen. No ensucio a nadie, no soy como las demás. Eran muy amigos con el gordo y era una excelente persona. Cortala. Cortala, que a mí estas cosas no me gustan”. Y remató con "¿Por qué se tienen que agarrar de las bolas de un muerto? Déjenlo en paz. Me chupa un huevo lo que digan mis compañeras, me importa solo lo que digo yo”.
comentar