Viviana llamó a Carlos para desearle suerte por el debut en el que era su espacio. Nada de nada para Susana. “Las cosas no se olvidan”, dijo la periodista.
Es cierto que ambos se juntaron para limar viejas asperezas. Susana Roccasalvo y Carlos Monti decidieron arrancar mañana juntos una nueva etapa y para eso debieron hablar para saldar cuentas. Pero fueron muchos años de distanciamientos, de pensar distinto y por eso cuesta ahora unir voluntades.
En la primera de cambio, en la primera que les tocó compartir ya pensaron diferente, ya actuaron distintos y vivieron diferentes situaciones. Mañana debutan en el lugar de Viviana Canosa, quien los reemplazó allá por 2002 y desde ese momento la relación no era la mejor. Canosa llamó a Monti por teléfono para desearle lo mejor en este nuevo desafío. "Gracias a Viviana Canosa que se comunicó anoche para desearnos suerte! Esto habla muy de bien de ella!!!!", escribió en Twitter. En su programa, además, agregó: "Fue un mensaje con muy buena onda, lleno de buenos deseos y lo mismo me sale a mí decir para ella. Que tenga el mejor de los embarazos".
Pero quien no recibió ningún llamado, ni mensaje, ni siquiera un Twitter fue la Roccasalvo. "La verdad es que no hablé con ella, pero no hablé en mi vida con Canosa. Nunca me la crucé y no tengo su teléfono", dijo Susana.
La realidad es que la cosa entre ellas difícilmente tenga retorno. Nunca se quisieron y cada vez que pudieron se pasaron todas las facturas pendientes. "Cuando íbamos a renovar con Rumores en 2002 y arregló Canosa, fue una patada en los dientes. Me fui a mi casa no entendiendo nada, con una hija ya grande, de 17 años. Ahora Canosa está en su casa esperando que nazca su hija, con un marido cero kilómetro, maravilloso, culto, inteligente. Debe estar mucho mejor de lo que estuve yo en aquel momento", dijo Roccasalvo apenas se enteró del nuevo contrato con la emisora.
Monti, siempre conciliador, recibió con agrado y devolvió la gentileza a Canosa. Rocca sigue con la sangre en el ojo y casi trece años después no olvida. Cada uno con su estilo y sus formas mañana saldrán al ruedo otra vez. Pero como dijo la propia Susana: "Las cosas no se olvidan ni se subsanan". Queda más que clarito...